"Dios es amor".
No. En realidad se trata de una reacción química en el cerebro. pic.twitter.com/iC0F1XHNaJ
— Fяankl°n M (@franderm) abril 5, 2014
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miércoles, 9 de abril de 2014
¿Dios es amor?.... en realidad una reacción química del cerebro
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lunes, 17 de febrero de 2014
Dick Swaab y cómo nuestro cerebro nos juega bromas, incluso antes de morir...
Hoy apareció el artículo en 20minutos.es titulado: "Las experiencias cercanas a la muerte están causadas por una anomalía cerebral", el cual contiene un pequeñísimo (demasiado tal vez) resumen de las ideas de Dick Swaab, catedrático de Neurobiología de la Universidad de Amsterdam y ex-director del Instituto Holandés de Investigaciones Cerebrales.Dick Swaab elaboró el libro llamado "Somos nuestro cerebro. Cómo amamos, sufrimos y pensamos" y, entre otras ideas, según él y un equipo de investigadores, ha logrado determinar que la luz al final del túnel, no es nada más que la falta de riego sanguíneo en el globo ocular, lo cual haría perder la visión periférica y únicamente se ve una luz en el centro del ojo; por su parte, esa sensación de flotar fuera del cuerpo ha sido atribuida , "la zona -del cerebro- del giro angular responsable de la sensación del equilibrio, no tiene suficiente oxígeno".
El punto es que según el estudio, ha logrado comprobar su hipótesis induciendo en un medio controlado y (obviamente) sin que se esté muriendo, las mismas "alucinaciones" que ocurren y que son del dominio popular cuando se está en el umbral de la muerte... claro que sus conclusiones deben ser debidamente corroboradas y reproducidas por otros científicos, pero ¿cuántas otras situaciones fantásticas o milagrosas aceptamos simplemente porqué no sabemos el motivo real y lógico? estas explicaciones ya venían especulándose desde hace tiempo atrás, sin embargo, hasta donde sé, ha sido Swaab quien ha publicado por primera un ensayo de éste tipo, debidamente sustentado con las pruebas para tomarlo como serio. Lo importante de ello es que cualquier otro científico que no le crea, puede comprobar los resultados repitiendo los mismos pasos que Swaab ha realizado... el tiempo le dará o no la razón. pero si hay algo que es indiscutible es que conocemos muy poco de nosotros mismos, nuestro cerebro ha sido y es un misterio... es más, hasta no hace muchos años se pudo establecer que nuestro cerebro nos ayuda a entender nuestro entorno dándonos respuestas que muchas veces no son las correctas, pero que sirven para que entendamos lo que nos rodea. Nuestro trabajo es aprender a diferenciar la información que nuestro cerebro nos proporciona y analizar cuál es verdadera y cuál no, ello nos ayudará a entender nuestro entorno y de esa forma tomar las decisiones correctas en nuestro diario camino.
Nuestro cerebro nos juega bromas (algunas más pesadas que otras) y nos brinda información que puede ser útil, pero no correcta. Puede que sea algo útil el efecto de paz y serenidad a la hora de la muerte que esa "anomalía" nos brinda, ese efecto de no quedar en "blanco" sin saber qué ocurrirá, sino ver algo más... algo que muchas personas esperan durante toda su vida,... pero ello no significa que sea cierto, mucho menos un indicio de una vida después de la muerte. ¡No por desear algo, se hace realidad!
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lunes, 5 de marzo de 2012
Patrones y mentiras cerebrales o cómo ser engañado por un cerebro
Hace unos días ví como frente a mí carro trataron de robarle la mochila a una persona. Fueron dos personas en una motocicleta y el que iba atrás lo jaloneó pero no pudo arrebatársela. Me pareció extraño ya que a pesar de vivir en un país como Guatemala, donde los asaltos y robos están a la orden del día, en lo personal casi no he visto ninguno.
Al día siguiente mí esposa fue asaltada saliendo de un cajero automático. Fue poco, unos cuantos billetes, pero el susto no se lo quita nadie.
¿Por qué hago mención de dos eventos aleatorios, independientes y circunstanciales, dividos por muchas horas y kilómetros de distancia, acontencidos a dos personas distintas y, muy probablemente ejecutados por personas distintas? porque mi cerebro, indefectiblemente y sin propósito voluntario los relacionó, ¿una aviso divino?, ¿la providencia que pretendió avisarme?, ¿una premonición? no, la respuesta se llama apofenia y
Ya algo escribí en su momento cuando revisábamos los vicios del pensamiento crítico en esta entrada. Nuestro cerebro tiende a facilitarnos la comprensión de nuestro entorno, para hacerlo nos permite relacionar patrones y poder entender lo que ocurre. Y, cuando ocurren situaciones desfortunadas, nuestro cerebro trata de darnos una respuesta que nos ayude a comprender porqué nos pasa. Para nuestro cerebro es más sencillo darnos una respuesta si ha existido un patrón similar y, al relacionarlos, nos da falsas respuestas. Lo importante para él es que sea respondida la incógnita y poco le importa si dicha respuesta es válida o no ¿extraño? si, pero cierto.

Hay un excelente artículo de Glenys Alvarez llamado "Interpretaciones cerebrales, buscando causalidad en la casualidad" que menciona un experimento realizado en voluntarios que habían sido operados del cuerpo calloso del cerebro, el cual une los dos hemisferios y cuya operación para evitar ataques epilépticos se resumía a muy grandes rasgos, en mantenerlos dividos.
Glenys nos dice:
Nuestro cerebro es mentiroso y uno muy bueno por cierto. El mandamiento de no mentirás se iría al trasto si Moisés le hubiera explicado a dios como funcionaba nuestro cerebro... desafortunadamente en esos tiempos bíblicos, no tenían científicos que les ayudaran a salir de la ignorancia por lo que sus cerebros les dieron las respuestas que podían entender.
Es obvio que la apofenia nos es útil para entender nuestro entorno, es una respuesta a la falta de conocimiento pero no necesariamente es válida y es el resultado de nuestra evolución y es precisamente por ello que debemos dudar incluso de nosotros mismos y poner en evaluación a nuestro propio cerebro para encontrar las respuestas verdaderas y no las que nuestro cerebro nos brinda.
Es fácil e incluso reconfortante creer que algo o alguien sobrenatural nos cuida, que me trató de avisar la posibilidad de un hecho desastroso o desafortunado, sin embargo somos víctimas de nuestro propio cerebro, de su ansiosa necesidad de obtener información y darnos respuestas en un mundo a la deriva en un Universo desconocido y aleatorio.
... es la experiencia consistente en ver patrones, conexiones o ambos en sucesos aleatorios o datos sin sentido.
Ya algo escribí en su momento cuando revisábamos los vicios del pensamiento crítico en esta entrada. Nuestro cerebro tiende a facilitarnos la comprensión de nuestro entorno, para hacerlo nos permite relacionar patrones y poder entender lo que ocurre. Y, cuando ocurren situaciones desfortunadas, nuestro cerebro trata de darnos una respuesta que nos ayude a comprender porqué nos pasa. Para nuestro cerebro es más sencillo darnos una respuesta si ha existido un patrón similar y, al relacionarlos, nos da falsas respuestas. Lo importante para él es que sea respondida la incógnita y poco le importa si dicha respuesta es válida o no ¿extraño? si, pero cierto.
Hay un excelente artículo de Glenys Alvarez llamado "Interpretaciones cerebrales, buscando causalidad en la casualidad" que menciona un experimento realizado en voluntarios que habían sido operados del cuerpo calloso del cerebro, el cual une los dos hemisferios y cuya operación para evitar ataques epilépticos se resumía a muy grandes rasgos, en mantenerlos dividos.
Glenys nos dice:
[...] Los pacientes con los hemisferios desconectados tienen que percibir el mundo con ambos lados del cuerpo para que la información llegue a todo el cerebro. Para ver qué ocurría cuando aislaban uno de los hemisferios, pruebas específicas fueron diseñadas. En una de ellas, presentaron al ojo derecho una imagen de la pata de una gallina que sólo el hemisferio izquierdo percibió, al otro ojo le presentaron una escena de nieve, sólo el hemisferio derecho tuvo acceso a esa información. Después los pacientes tenían que elegir entre imágenes en una mesa frente a ellos. En las fotos estaba una gallina y una pala. Los voluntarios eligieron la gallina con la mano derecha y la pala con la izquierda, al preguntarles por qué optaron por esas imágenes respondieron: “Pues, esa pata era de la gallina y hay que limpiar con la pala lo que la gallina ensucia”.
El hemisferio izquierdo no tiene idea de por qué seleccionó una pala con la mano izquierda, nunca vio la escena de nieve, pero eso no lo detiene para explicar de forma coherente la aparición de la pala. Le es imposible decir “no lo sé”. Prefiere inventar.
Nuestro cerebro es mentiroso y uno muy bueno por cierto. El mandamiento de no mentirás se iría al trasto si Moisés le hubiera explicado a dios como funcionaba nuestro cerebro... desafortunadamente en esos tiempos bíblicos, no tenían científicos que les ayudaran a salir de la ignorancia por lo que sus cerebros les dieron las respuestas que podían entender.
Es obvio que la apofenia nos es útil para entender nuestro entorno, es una respuesta a la falta de conocimiento pero no necesariamente es válida y es el resultado de nuestra evolución y es precisamente por ello que debemos dudar incluso de nosotros mismos y poner en evaluación a nuestro propio cerebro para encontrar las respuestas verdaderas y no las que nuestro cerebro nos brinda.
Es fácil e incluso reconfortante creer que algo o alguien sobrenatural nos cuida, que me trató de avisar la posibilidad de un hecho desastroso o desafortunado, sin embargo somos víctimas de nuestro propio cerebro, de su ansiosa necesidad de obtener información y darnos respuestas en un mundo a la deriva en un Universo desconocido y aleatorio.
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lunes, 29 de noviembre de 2010
Descartando los argumentos "Las Crueldades del Ateísmo" de Peter Masters
Hace poco leí* (gracias al buen estómago que tengo) el artículo de Peter Masters llamado Las Crueldades del Ateísmo.
En un principio, debido a lo obvio de lo absurdo, pensé dejarlo pasar pero al revisar la cuestión pude darme cuenta que muchos de los argumentos allí plasmados son utilizados recurrentemente por creyentes para descartar o atacar al ateísmo. Por ello, punto por punto, trataré de desvirtuarlos:
Introducción: "El ateísmo es la ideología popular hoy en día; el punto de vista generalmente aceptado y que domina. Los medios de comunicación son controlados por ateos cuyas opiniones se difunden por doquier...
Leer más...
Primer argumento absurdo: nada sustenta que los ateos controlen los medios de comunicación. No existe una prueba de ello que sea presentada por el autor. Por lo demás no hay mucho que decir, excepto que tal y como quedará establecido al final, no es cierto que exista superficialidad o debilidad en la argumentación atea y, menos aún, que se utilicen métodos tramposos.
Primer punto: 1. La Necesidad de Descartar a Dios:
Al considerar la trágica y degenerada condición de la raza humana, el apóstol Pablo cita al rey David y el Salmo 36, "No hay temor de Dios delante de sus ojos," (Romanos 3: 18) como su explicación.
Segundo argumento absurdo: Utilizar la Biblia (o cualquier otro libro) para sustentar un argumento no es suficiente toda vez que es necesario que previamente se demuestre que la misma es cierta o que la información referida es suficiente para respaldar un hecho. En este caso, considerar que la condición de la raza humana deriva del hecho que no hay temor de Dios (sic) resulta ser un argumento absurdo que inicia por lo ya explicado respecto de la inexistencia de pruebas de la fiabilidad bíblica en este caso. Asimismo la obvia generalización resulta chocante para cualquiera que tenga dos dedos de frente ya que no todos los creyentes son buenos ni todos los ateos son malos, por lo que la idea de respeto a las normasDios no va ligada necesariamente con una conducta correcta o incorrecta y, al contrario, estudios estadísticos han demostrado que los países con mayor cantidad de creyentes tienen tasas más altas de irrespeto por las normas sociales.
... La palabra griega utilizada por Pablo para describir temor es una palabra fuerte, que indica terror o alarma. Quiere decir: "no pueden alarmarse." El tipo de temor que considera es el instinto de que "Dios está ahí" que súbitamente alarma a la gente. ¿Cuándo puede suceder esto? Ocurre normalmente cuando una persona tiene la intención de cometer algún acto vil o algún pecado. En tal ocasión la conciencia puede ser sacudida por el reconocimiento de que Dios existe, y puede experimentar un poderoso freno y quizás aún más, un temor a juicio. A la hora de alzar el cuchillo, hablando metafóricamente, para cometer el acto, entonces el reconocimiento de que existe un Juez supremo sacude al pecador en potencia.
Tercer argumento absurdo: Acá hay dos puntos que tomar en cuenta: 1. Las normas sociales y conductuales derivan de la interacción social de los individuos que reconocen subjetivamente hechos permitidos y no permitidos que son necesarios para la convivencia social. Cuando esas normas son aceptados por la mayoría y se llega a la conclusión de su necesaria aplicabilidad general, se vuelven de cumplimiento obligatorio y su violación se torna en una sanción para quien la ejecuta. Las normas sociales nacen de las necesidades de individuos de regular su convivencia con otros. Cumplen con un fin social y por lo tanto son variables y mutables ya que se debe adecuar a las necesidades de época y lugar. Como fácilmente puede determinar cualquier persona que se tome la molestia de investigar un poco, las normas sociales no han sido fijadas por un Ser todopoderoso de forma unilateral, sino que derivan de la interacción social. 2. No respetamos las normas sociales por órdenes divinas, sino por que nos son útiles para vivir en sociedad y, por lo tanto, aceptamos limitar nuestra libertad para poder vivir en ella. Sabemos perfectamente que las normas sociales son incumplidas cotidanamente y los factores que llevan a ello son múltiples: desde posibles problemas mentales del delincuente hasta necesidades y decisiones tomadas después de evaluar el costo de oportunidad donde se sopesa el castigo con el beneficio y, obviamente, se llega a la conclusión que el beneficio es mayor que el castigo o que el mismo nunca se dará por sistemas ineficientes de penalización.
Ahora bien ¿la idea de Dios es un freno para la comisión de un delito, una falta o un acto "inmoral? Empezando por lo improbado de la afirmación, cabe apuntar que en caso fuera así la postura creyente respecto del respeto de las normas deriva de un castigo eterno e improbado, se basa en una falacia ad ignoratiam. Por su parte, la postura atea de respeto por las normas se basa en el entendimiento de la convivencia humana y la interacción social en donde se acepta el contrato social tácito que existe entre todos los que vivimos en sociedad. Puede ser que ambos sientan (o sepan) que están incumpliendo con una norma, para unos con castigo inmediato para otros no, la cuestión es que finalmente no puede concluirse que el creyente o el ateo respetará más o menos una norma por el simple hecho de serlo o por que unos crean en Dios y otros no.
... El principal objetivo del ateísmo es deshacerse de este freno indeseable. Se le considera como algo que interfiere con nuestra libertad de gobernar nuestras propias vidas y hacer lo que nos venga en gana. El ateísmo quiere definir sus propios caminos moralmente hablando....
Cuarto argumento absurdo: Mentira. Simplemente así. Todos los que convivimos en sociedad, como he expuesto, aceptamos limitar nuestras acciones y enmarcarlas dentro de lo que socialmente necesitamos para vivir en ella. Ahora bien, el hecho que las religiones mantengan dogmas y posturas irracionales respecto de realidades sociales o científicas y que quieran que todos, creyentes o no, las respetemos eso otro punto aparte. Los religiosos consideran que todos deben respetar sus creencias y vivir de acuerdo a ellas, lo cual además de ser abusivo es irracional ya que limita la evolución social y, consecuentemente, la evolución normativa. Ni la moral, ni las normas son inmutables, no son fines en sí mismos sino que son medios para llegar a un fin: la correcta convivencia en sociedad y como tales, debe responder a sus necesidades.
... La idea de que Dios está ahí y que es Santo y que puede llamarnos a cuentas, es un obstáculo y un inconveniente que deben desecharse. La gente dice, "quiero gobernar completamente mi propia vida. No quiero ser intimidado por un Dios puritano. No quiero que ninguna voz suene en mis oídos de manera crítica interfiriendo con mis planes. No voy a tolerar el sentido de vergüenza que se apoderaría de mí si creyera en Dios o en las normas de la Biblia." Esto es el ateísmo. Un ateo es una persona que ha decidido erradicar completamente de su mente la conciencia instintiva de Dios.
Quinto argumento absurdo: El párrafo contiene una falacia ad ignoratiam y en su mayoría es una falacia del hombre de paja, donde el autor "dice" lo que el ateísmo pretende hacer. No merece mucha explicación ya que el mismo autor inventa lo que un ateo "diría" y posteriormente dice que eso es el ateísmo. Lo que sí llama la atención es que menciona que el ateo ha decidido erradicar de su mente la conciencia instintiva de Dios y eso es cierto: nuestro cerebro, con el afán de darnos respuestas, creó a Dios y los ateos luchamos contra la predisposición cerebral de aceptar la respuesta fácil y prefijada de la existencia divina. Hay muchos artículos que nos explican con detenimiento lo anterior, yo les comparto dos de Glenys Álvarez: El Interprete; o Dios, una enjuta neuronal.
Continuaremos otro día con los siguientes punto...
* gracias Carlosguate por el link.
En un principio, debido a lo obvio de lo absurdo, pensé dejarlo pasar pero al revisar la cuestión pude darme cuenta que muchos de los argumentos allí plasmados son utilizados recurrentemente por creyentes para descartar o atacar al ateísmo. Por ello, punto por punto, trataré de desvirtuarlos:Introducción: "El ateísmo es la ideología popular hoy en día; el punto de vista generalmente aceptado y que domina. Los medios de comunicación son controlados por ateos cuyas opiniones se difunden por doquier...
Leer más...
El ateísmo "manda." Puesto que el ateísmo es la posición que prevalece ahora, la gente tiene la impresión que es el único punto de vista válido, una filosofía establecida a base de puros argumentos sólidos. Sin embargo, el ateísmo es totalmente lo contrario y resulta sumamente fácil exponer la superficialidad y la debilidad de la argumentación atea, así como los métodos tramposos que utiliza para atrapar a otros."
Primer argumento absurdo: nada sustenta que los ateos controlen los medios de comunicación. No existe una prueba de ello que sea presentada por el autor. Por lo demás no hay mucho que decir, excepto que tal y como quedará establecido al final, no es cierto que exista superficialidad o debilidad en la argumentación atea y, menos aún, que se utilicen métodos tramposos.
Primer punto: 1. La Necesidad de Descartar a Dios:
Al considerar la trágica y degenerada condición de la raza humana, el apóstol Pablo cita al rey David y el Salmo 36, "No hay temor de Dios delante de sus ojos," (Romanos 3: 18) como su explicación.
Segundo argumento absurdo: Utilizar la Biblia (o cualquier otro libro) para sustentar un argumento no es suficiente toda vez que es necesario que previamente se demuestre que la misma es cierta o que la información referida es suficiente para respaldar un hecho. En este caso, considerar que la condición de la raza humana deriva del hecho que no hay temor de Dios (sic) resulta ser un argumento absurdo que inicia por lo ya explicado respecto de la inexistencia de pruebas de la fiabilidad bíblica en este caso. Asimismo la obvia generalización resulta chocante para cualquiera que tenga dos dedos de frente ya que no todos los creyentes son buenos ni todos los ateos son malos, por lo que la idea de respeto a las normas
... La palabra griega utilizada por Pablo para describir temor es una palabra fuerte, que indica terror o alarma. Quiere decir: "no pueden alarmarse." El tipo de temor que considera es el instinto de que "Dios está ahí" que súbitamente alarma a la gente. ¿Cuándo puede suceder esto? Ocurre normalmente cuando una persona tiene la intención de cometer algún acto vil o algún pecado. En tal ocasión la conciencia puede ser sacudida por el reconocimiento de que Dios existe, y puede experimentar un poderoso freno y quizás aún más, un temor a juicio. A la hora de alzar el cuchillo, hablando metafóricamente, para cometer el acto, entonces el reconocimiento de que existe un Juez supremo sacude al pecador en potencia.
Tercer argumento absurdo: Acá hay dos puntos que tomar en cuenta: 1. Las normas sociales y conductuales derivan de la interacción social de los individuos que reconocen subjetivamente hechos permitidos y no permitidos que son necesarios para la convivencia social. Cuando esas normas son aceptados por la mayoría y se llega a la conclusión de su necesaria aplicabilidad general, se vuelven de cumplimiento obligatorio y su violación se torna en una sanción para quien la ejecuta. Las normas sociales nacen de las necesidades de individuos de regular su convivencia con otros. Cumplen con un fin social y por lo tanto son variables y mutables ya que se debe adecuar a las necesidades de época y lugar. Como fácilmente puede determinar cualquier persona que se tome la molestia de investigar un poco, las normas sociales no han sido fijadas por un Ser todopoderoso de forma unilateral, sino que derivan de la interacción social. 2. No respetamos las normas sociales por órdenes divinas, sino por que nos son útiles para vivir en sociedad y, por lo tanto, aceptamos limitar nuestra libertad para poder vivir en ella. Sabemos perfectamente que las normas sociales son incumplidas cotidanamente y los factores que llevan a ello son múltiples: desde posibles problemas mentales del delincuente hasta necesidades y decisiones tomadas después de evaluar el costo de oportunidad donde se sopesa el castigo con el beneficio y, obviamente, se llega a la conclusión que el beneficio es mayor que el castigo o que el mismo nunca se dará por sistemas ineficientes de penalización.
Ahora bien ¿la idea de Dios es un freno para la comisión de un delito, una falta o un acto "inmoral? Empezando por lo improbado de la afirmación, cabe apuntar que en caso fuera así la postura creyente respecto del respeto de las normas deriva de un castigo eterno e improbado, se basa en una falacia ad ignoratiam. Por su parte, la postura atea de respeto por las normas se basa en el entendimiento de la convivencia humana y la interacción social en donde se acepta el contrato social tácito que existe entre todos los que vivimos en sociedad. Puede ser que ambos sientan (o sepan) que están incumpliendo con una norma, para unos con castigo inmediato para otros no, la cuestión es que finalmente no puede concluirse que el creyente o el ateo respetará más o menos una norma por el simple hecho de serlo o por que unos crean en Dios y otros no.
... El principal objetivo del ateísmo es deshacerse de este freno indeseable. Se le considera como algo que interfiere con nuestra libertad de gobernar nuestras propias vidas y hacer lo que nos venga en gana. El ateísmo quiere definir sus propios caminos moralmente hablando....
Cuarto argumento absurdo: Mentira. Simplemente así. Todos los que convivimos en sociedad, como he expuesto, aceptamos limitar nuestras acciones y enmarcarlas dentro de lo que socialmente necesitamos para vivir en ella. Ahora bien, el hecho que las religiones mantengan dogmas y posturas irracionales respecto de realidades sociales o científicas y que quieran que todos, creyentes o no, las respetemos eso otro punto aparte. Los religiosos consideran que todos deben respetar sus creencias y vivir de acuerdo a ellas, lo cual además de ser abusivo es irracional ya que limita la evolución social y, consecuentemente, la evolución normativa. Ni la moral, ni las normas son inmutables, no son fines en sí mismos sino que son medios para llegar a un fin: la correcta convivencia en sociedad y como tales, debe responder a sus necesidades.
... La idea de que Dios está ahí y que es Santo y que puede llamarnos a cuentas, es un obstáculo y un inconveniente que deben desecharse. La gente dice, "quiero gobernar completamente mi propia vida. No quiero ser intimidado por un Dios puritano. No quiero que ninguna voz suene en mis oídos de manera crítica interfiriendo con mis planes. No voy a tolerar el sentido de vergüenza que se apoderaría de mí si creyera en Dios o en las normas de la Biblia." Esto es el ateísmo. Un ateo es una persona que ha decidido erradicar completamente de su mente la conciencia instintiva de Dios.
Quinto argumento absurdo: El párrafo contiene una falacia ad ignoratiam y en su mayoría es una falacia del hombre de paja, donde el autor "dice" lo que el ateísmo pretende hacer. No merece mucha explicación ya que el mismo autor inventa lo que un ateo "diría" y posteriormente dice que eso es el ateísmo. Lo que sí llama la atención es que menciona que el ateo ha decidido erradicar de su mente la conciencia instintiva de Dios y eso es cierto: nuestro cerebro, con el afán de darnos respuestas, creó a Dios y los ateos luchamos contra la predisposición cerebral de aceptar la respuesta fácil y prefijada de la existencia divina. Hay muchos artículos que nos explican con detenimiento lo anterior, yo les comparto dos de Glenys Álvarez: El Interprete; o Dios, una enjuta neuronal.
Continuaremos otro día con los siguientes punto...
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lunes, 22 de noviembre de 2010
El uso del preservativo... en algunos casos.
Después de haber escuchado y leído a muchos católicos que defendían a capa y espada la no utilización (bajo ninguna circunstancia) del cuasidogma católico de NO uso de presevativos, esta noticia me dio mucho gusto.
Benedicto, finalmente (aunque obviamente con limitaciones) ha dicho que el uso del preservativo se puede justificar en algunos casos. Poco, pero algo es algo en una institución que se rige por normas de la Edad Media.
Adaptación o desaparición. La Iglesia no es inmutable ni tiene la verdad absoluta, se adapta a las realidades sociales o desaparece. Es una constante histórica que se concreta hoy y ahora. No depende de un ser divino que la mantenga, sino de seres humanos que la alimentan de sus propios miedos, temores y prejuicios.
Serán muchas las excusas y muchas las opiniones al respecto pero hay algo que no es discutible: por primera vez la Iglesia, a través de su representante, reconoce que existen excepciones a las normas absolutas que ella misma a impuesto y, lo quiera aceptar o no, acepta intrínsecamente que la defensa absurda de una posición intransigente resulta contraproducente en estos tiempos: el preservativo protege y salva vidas, eso es un hecho a la vista de todos, que la Iglesia lo niegue no elimina un hecho.
Por cierto (y hablando de otro tema): recomiendo de la BBC el reportaje El cerebro está hecho para pecar, en el cual se desglosa, uno a uno, los pecados capitales y su relación con el cerebro. O somos producto de la evolución o nuestro "Creador" tiene un sentido del humor muy especial.
Imágen tomada de http://sidryve.lacoctelera.net/categoria/salud
Benedicto, finalmente (aunque obviamente con limitaciones) ha dicho que el uso del preservativo se puede justificar en algunos casos. Poco, pero algo es algo en una institución que se rige por normas de la Edad Media.
Adaptación o desaparición. La Iglesia no es inmutable ni tiene la verdad absoluta, se adapta a las realidades sociales o desaparece. Es una constante histórica que se concreta hoy y ahora. No depende de un ser divino que la mantenga, sino de seres humanos que la alimentan de sus propios miedos, temores y prejuicios.
Serán muchas las excusas y muchas las opiniones al respecto pero hay algo que no es discutible: por primera vez la Iglesia, a través de su representante, reconoce que existen excepciones a las normas absolutas que ella misma a impuesto y, lo quiera aceptar o no, acepta intrínsecamente que la defensa absurda de una posición intransigente resulta contraproducente en estos tiempos: el preservativo protege y salva vidas, eso es un hecho a la vista de todos, que la Iglesia lo niegue no elimina un hecho.
Por cierto (y hablando de otro tema): recomiendo de la BBC el reportaje El cerebro está hecho para pecar, en el cual se desglosa, uno a uno, los pecados capitales y su relación con el cerebro. O somos producto de la evolución o nuestro "Creador" tiene un sentido del humor muy especial.
Imágen tomada de http://sidryve.lacoctelera.net/categoria/salud
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martes, 16 de noviembre de 2010
Divagando respecto del cerebro, miedo y creencias
En anteriores oportunidades he tocado lo absurdo de considerar inteligente el diseño de nuestro mundo, de animales o de nosotros mismos en el sentido de considerar que existió un Ser que nos creó. Nuestro diseño cuenta con muchos "errores" previsibles, posibles de eliminar o corregir, aunque claro esa sería la conclusión si es que fuésemos diseñados. También contamos con vestigios de órganos y funciones que ya no utilizamos... Todos esos "errores" únicamente refuerzan la idea de una generación espontánea y de la evolución.
Sin embargo el tema abarca mucho más. El Universo es una muestra de ello: galaxias caníbales que devoran sistemas completos, asteroides y cometas gigantes a la deriva en el espacio capaces de destruir mundos enteros o agujeros negros que tragan todo lo que se acerque demasiado e incluso que pueden lanzar partículas a velocidades impensables, con la capacidad de destruir lo que toquen. Nuestro Universo tiene muchos cabos sueltos y a no ser que a Dios le fascine el ping pong galáctico, resulta bastante claro que todo ello es el resultado de un surgimiento espontáneo. Cierto que aún no está claro cómo ocurrió, pero las hipótesis científicas nos presentan una explicación lógica de conformidad con las leyes que nos rigen al contrario de la explicación religiosa que únicamente traslada la duda de lugar (si Dios creó el Universo ¿quién creó a Dios?) y coloca su explicación en un ser no sólo indemostrado, sino que van en contra de las leyes físicas posibles.
El caso es que somos verdaderamente diminutos en comparación con el Universo... con razón nos inventamos ser hijos de un Dios y ser trascendentes a través de un alma. Tenemos miedo de la inmensidad de lo que nos rodea y de no tener el control de nuestra propia existencia. Afortunadamente el miedo es necesario para poder sobrevivir. Quien diga que no tiene miedo o que puede eliminar el miedo es un tonto o un charlatán ya que, o desconoce la función real de éste o utiliza el miedo de otros como una forma de obtener algún beneficio.
Nuestro cerebro comprendió hace tiempo que no sabemos muchas cosas, pero en su afán de darnos a entender nuestro entorno nos dió respuestas, respuestas que no necesariamente son ciertas. De esa formageneró nos ayuda a entender nuestro entorno, pero también nos genera una ilusión. El hemisferio izquierdo del cerebro "... debe crear orden de cualquier ocurrencia o conducta, por eso le llamamos el intérprete porque recoge todos los datos y los ordena en una historia con sentido, aún cuando esté completamente equivocado”, menciona Glenys Alvarz, citando al neurólogo Michael S. Gazzanig en su artículo llamado El intérprete
El problema real se dá cuando estas respuestas generadas por nuestro cerebro para entender nuestro entorno se convierten en nuestro ideal de vida y tratamos de cambiar el miedo de desconocer el porqué de nuestra existencia y qué nos depara la misma, por una respuesta irreal e infundada. Nuestros posibles esfuerzos por eliminar el miedo natural que nos ayuda a preparanos se pierden en el sin sentido de un absurdo muy probablemente producto de nuestro cerebro.
Finalmente eso es lo que ocurre con las religiones: enfoca nuestros esfuerzos en tratar de responder preguntas equivocadas y en satisfacer seres indemostrados y, sin algo sí está comprobado es que resulta imposible aplicar el mismo recurso a dos fines distintos ya que se obtendrán resultados ineficaces. El miedo nos ayuda estar alertas y a prepararnos para lo imprevisto. Nuestro miedo natural a lo desconocido nos permite intentar buscar la respuesta, pero al enfocar los esfuerzos en un miedo absurdo, intentaremos buscar la respuesta en el lugar equivocado.
Sin embargo el tema abarca mucho más. El Universo es una muestra de ello: galaxias caníbales que devoran sistemas completos, asteroides y cometas gigantes a la deriva en el espacio capaces de destruir mundos enteros o agujeros negros que tragan todo lo que se acerque demasiado e incluso que pueden lanzar partículas a velocidades impensables, con la capacidad de destruir lo que toquen. Nuestro Universo tiene muchos cabos sueltos y a no ser que a Dios le fascine el ping pong galáctico, resulta bastante claro que todo ello es el resultado de un surgimiento espontáneo. Cierto que aún no está claro cómo ocurrió, pero las hipótesis científicas nos presentan una explicación lógica de conformidad con las leyes que nos rigen al contrario de la explicación religiosa que únicamente traslada la duda de lugar (si Dios creó el Universo ¿quién creó a Dios?) y coloca su explicación en un ser no sólo indemostrado, sino que van en contra de las leyes físicas posibles.
El caso es que somos verdaderamente diminutos en comparación con el Universo... con razón nos inventamos ser hijos de un Dios y ser trascendentes a través de un alma. Tenemos miedo de la inmensidad de lo que nos rodea y de no tener el control de nuestra propia existencia. Afortunadamente el miedo es necesario para poder sobrevivir. Quien diga que no tiene miedo o que puede eliminar el miedo es un tonto o un charlatán ya que, o desconoce la función real de éste o utiliza el miedo de otros como una forma de obtener algún beneficio.
Nuestro cerebro comprendió hace tiempo que no sabemos muchas cosas, pero en su afán de darnos a entender nuestro entorno nos dió respuestas, respuestas que no necesariamente son ciertas. De esa forma
El problema real se dá cuando estas respuestas generadas por nuestro cerebro para entender nuestro entorno se convierten en nuestro ideal de vida y tratamos de cambiar el miedo de desconocer el porqué de nuestra existencia y qué nos depara la misma, por una respuesta irreal e infundada. Nuestros posibles esfuerzos por eliminar el miedo natural que nos ayuda a preparanos se pierden en el sin sentido de un absurdo muy probablemente producto de nuestro cerebro.
Finalmente eso es lo que ocurre con las religiones: enfoca nuestros esfuerzos en tratar de responder preguntas equivocadas y en satisfacer seres indemostrados y, sin algo sí está comprobado es que resulta imposible aplicar el mismo recurso a dos fines distintos ya que se obtendrán resultados ineficaces. El miedo nos ayuda estar alertas y a prepararnos para lo imprevisto. Nuestro miedo natural a lo desconocido nos permite intentar buscar la respuesta, pero al enfocar los esfuerzos en un miedo absurdo, intentaremos buscar la respuesta en el lugar equivocado.
viernes, 8 de octubre de 2010
Algunas ideas respecto de los eventos sobrenaturales
Se me hace tan absurdo escribir sobre esto... el día miércoles, en el programa radial Zapeta Sin Tabús (el cual es bastante coherente y saca temas interesantes) se trató el tema de espantos, aprecidos y demás seres "sobrenaturales". El audio dando clic acá. El conductor del programa le da cierta explicación lógica al tema, aunque se presentan obvias sus creencias al final.
Ante la falta de pruebas sería obvio que las tradiciones y objetivos de dichas narraciones paranormales forman parte de la cultura, son leyendas nacidas del miedo a lo desconocido, de la ignorancia de nuestros antepasados. Formas de explicarnos situaciones incomprensibles o para justificar alguna otras. La cuestión es que los particiantes-oyentes del programa cuentan sus anécdotas de forma tal que pareciera ser que están completamente seguros de ellas... claro que aunque es más fácil buscar la explicación sencilla y, sobre todo, que satisface nuestras creencias debemos tomar encuenta ciertas situaciones antes de emitir una opinión respecto de la existencia de un ser o evento sobrenatural:
Escogemos nuestras creencias de la gama de tradiciones que conocemos y nos limitamos a ellas. Ponte a pensar: si existen los fantasmas, aparecidos y demás ¿por qué sólo aparecen los que conocemos?, existen las mismas historias y leyendas en todas partes del mundo ¿por qué no se aparece en Guatemala un fantasma japonés? si no está sujeto a las leyes de la física, bien podría hacerlo, o ¿será que le da miedo que no lo reconozcamos?
Somos nosotros que generamos nuestras propias apariciones y leyendas al no poder explicar algún suceso. Date cuenta que todos las historias derivan de hechos normales, de lugares que conoces, de situaciones comunes. Por eso, antes de dar una respuesta apresurada, aplicale un poquito de lógica a la cuestión y verás que no hay tales eventos ni seres.
Ante la falta de pruebas sería obvio que las tradiciones y objetivos de dichas narraciones paranormales forman parte de la cultura, son leyendas nacidas del miedo a lo desconocido, de la ignorancia de nuestros antepasados. Formas de explicarnos situaciones incomprensibles o para justificar alguna otras. La cuestión es que los particiantes-oyentes del programa cuentan sus anécdotas de forma tal que pareciera ser que están completamente seguros de ellas... claro que aunque es más fácil buscar la explicación sencilla y, sobre todo, que satisface nuestras creencias debemos tomar encuenta ciertas situaciones antes de emitir una opinión respecto de la existencia de un ser o evento sobrenatural:
- Nadie, al momento, ha logrado determinar la existencia en la Tierra de un lugar o seres no afectos a las leyes de la física que conocemos. No se ha demostrado la existencia de algo o alguien que podamos catalogar de sobrenatural per se.
- Esto significa que para poder alegar la existencia de un ser o un evento sobrenatural, deberíamos primero determinar que es posible la ocurrencia de eventos de este tipo o la existencia de un ser que violente las leyes de la física. Alegar la ocurrencia de un evento sobrenatural sin antes tomar en cuenta lo anterior es aceptar la explicación que quiero escuchar.
- Nuestros sentidos son afectados por múltiples factores. Internos, influídos por nuestro cerebro especialmente, pero incluyendo cualquier factor corporal (incluso, enfermedades) hasta factores externos ligados con el ambiente. Nuestros sentidos no son de fiar. Es por eso que al necesitar comprobar algo, las personas que efectivamente se dedican a realizar esas comprobaciones de forma objetiva, recurren al método científico para ello. Desafortunadamente estas situaciones anecdóticas escapan del método científico, pero no por que no pueda aplicarse, sino porque este se realiza sobre hechos reales. Es decir que los eventos paranormales escapan de la aplicación del método que nos sirve comprobar la veracidad de un hecho.
- Que algo que no comprendo me haya ocurrido no acarrea la explicación sobrenatural. Antes de ello deben agotarse todas las explicaciones lógicas y posibles e, incluso después de esto, deberán buscarse motivos imposibles pero que se adecúan a las condiciones físicas de nuestro entorno. No dudo que a muchas personas le haya ocurrido una o más situaciones que no puedan explicarse pero no por eso existen fantasmas o aparecidos o eventos paranormales. Recordemos: afirmaciones extraordinarias requieren para su comprobación de pruebas extraordinarias
- No podemos dejar de lado que estamos inmersos en un mundo donde se fomenta la creencia en lo absurdo, que nuestro sesgo de confirmación respecto de las creencias nos domina normalmente. Que nuestro cerebro nos hace creer porque es la forma más sencilla para aceptar las ideas que a nuestros antepasados les ha ayudado a sobrevivir, por lo que estamos predispuestos a aceptar como ciertas las creencias de nuestras figuras de autoridad. Que para fomentar el escepticismo debemos ir en contra de dichas predisposiciones que, junto con las propias influencias exógenas, nos generan barreras que debemos vencer.
Escogemos nuestras creencias de la gama de tradiciones que conocemos y nos limitamos a ellas. Ponte a pensar: si existen los fantasmas, aparecidos y demás ¿por qué sólo aparecen los que conocemos?, existen las mismas historias y leyendas en todas partes del mundo ¿por qué no se aparece en Guatemala un fantasma japonés? si no está sujeto a las leyes de la física, bien podría hacerlo, o ¿será que le da miedo que no lo reconozcamos?
Somos nosotros que generamos nuestras propias apariciones y leyendas al no poder explicar algún suceso. Date cuenta que todos las historias derivan de hechos normales, de lugares que conoces, de situaciones comunes. Por eso, antes de dar una respuesta apresurada, aplicale un poquito de lógica a la cuestión y verás que no hay tales eventos ni seres.
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miércoles, 25 de agosto de 2010
"Este negocio está protegido por la SANGRE DE CRISTO" o ¿no?

La reja de metal es por precaución, no por desconfianza en la "sangre de Cristo"...

Creo...
Así funciona la fe y al igual de lo ocurrido con el hueso roto de Benedicto, es claro que existe una ... inconsistencia entre creencia y actos... que nace en ... parte de la división de ideas que el creyente tiene respecto de hasta dónde sabe que Dios actuará: si Benedicto se quiebra un hueso no irá a la Iglesia a orar ya que (aunque crea que Dios lo puede todo) sabe que un médico debe de curarlo; del mismo modo, el creyente sabe que aunque rece todo lo que pueda, deberá ir a trabajar para tener dinero (claro, excepto los beneficiados de la religión) y así, existen muchísimos ejemplos.
El creyente no es tonto (la mayoría de veces) por lo que su cerebro tratará de explicar y justificar su creencia de varias maneras para que esta se adecúe a su propia lógica. Obviamente, el cerebro, cumpliendo con una de sus tareas de hacer más segura la vida, no permitirá que únicamente se cuelgue el letrero antes fotografiado. Muy en el fondo sabemos, tanto creyentes como no creyentes que por mucha fe que exista es más segura la reja que el cartel, aunque este nos diga que el verdadero protector es nada más y nada menos que la sangre de Cristo...
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lunes, 20 de julio de 2009
El hueso roto de Benedicto

Ha sido noticia (sabrá Dios porqué) la fractura e intervención quirúrgica que Benedicto XVI sufrió la semana que pasó.
Lo que me parece curioso es que pese a ser Benedicto el supuesto sucesor de Jesús en la tierra, se someta a procedimientos humanos. Digo, lo ocurrido es natural y consecuente ya que siendo un ser humano como cualquiera, es natural que se le quiebren los huesos y que por dicho motivo sean reparados, cuando el propio cuerpo no puede, a través de la ciencia mediante una intervención quirúrgica.
Lo curioso es: si la fe lo puede todo ¿por qué no hincarse a orar?, ¿por que no pedirle a Dios que lo cure?
Esta inconsistencia entre creencia y actos es parte de la división de ideas que el creyente tiene respecto de hasta dónde sabe que Dios actuará: si Benedicto se quiebra un hueso no irá a la Iglesia a orar ya que (aunque crea que Dios lo puede todo) sabe que un médico debe de curarlo; del mismo modo, el creyente sabe que aunque rece todo lo que pueda, deberá ir a trabajar para tener dinero (claro, excepto los beneficiados de la religión) y así, existen muchísimos ejemplos.
¿Por qué?
Una frase interesante del artículo de Genny Álvarez publicado en Sin Dioses llamado ¿Necesito disculparme por ser atea? nos da una idea:
... es curioso como las personas adecúan sus pensamientos por más contradictorios que éstos sean (¿recuerdan el hemisferio intérprete?). El conjunto de esos avances científicos integrados a la vida moderna (casi todo, realmente), es aceptado, asimilado y utilizado sin reparar en el conocimiento que lo hace posible. Es plausible aceptar la terapia genética sin relacionar que esos mismos discernimientos sobre la molécula del ADN que la admiten, están vinculados al proceso de la evolución y que compartimos porcentajes variados de ella con los demás animales. Estas implicaciones, sin embargo, pueden ser pasadas por alto, objetadas y rechazadas por las mismas personas que aceptarán la terapia para salvar sus vidas.
Finalmente es nuestro cerebro quién cree en Dios al igual que se cree que al tomar la medicina habrá un resultado positivo. Ambas son creencias:
Nuestro cerebro esta diseñado para generar creencias, esa es una cualidad biológica sobre la que no tenemos control. En realidad le da igual generar creencias lógicas que generar creencias absurdas.
La frase es del artículo Cerebro creyente de María Luisa Alba Bustosel.
Nuestro cerebro divide y esquematiza el conocimiento que recibimos, ordenándolo para que este pueda ser efectivamente utilizado y generar cierta certeza en nuestros actos (de allí las creencias), explicandonos nuestro entorno de modo que podamos entenderlo. Por ello permite que un mismo individuo tenga pensamientos mágicos que le hagan pensar que existe un Dios Omnipotente que le ayuda y vela por él pero que para curarse debe ir al médico y tomar su medicina.
Al final del camino todos creemos en algo: el problema es porqué creer en eso.
La diferencia entre ir al doctor para curar un hueso roto o rezarle a Dios para que cure el hueso roto, es que con el primero la creencia en que existirá una mejoría está sustentada en la experiencia, observación y procesos testados que aseguran una consecuencia lógica.
En el segundo, no existe nada más que una idea no probada de la existencia de un ser... ni siquiera Benedicto confía tanto en Dios como para rezar en vez de ir al doctor, claro que eso no es su culpa, es culpa de su cerebro.
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viernes, 12 de junio de 2009
El Dios de los Huecos... y algo más

La ciencia no tiene respuestas para todo. De hecho, las respuestas de la ciencia son objeto de revisión, mejora y cambio... no hay verdades absolutas.
Derivado de ello existe muchísimo conocimiento que la ciencia no tiene (aún) o cuyas respuestas, pese a nacer de un proceso lógico y estructurado, no han sido falsadas por imposibilidad de ello.
Estas respuestas inexistentes constituyen un hueco en el conocimiento, una falta de certeza sobre lo que ha ocurrido, ocurre o, en su caso, ocurrirá en el futuro. De hecho no sabemos mucho de nuestro pasado, no conocemos efectivamente porqué pasan las cosas y, no sabemos que pasará en el futuro.
ANTES ERAN MUCHOS MÁS:
Estos huecos de la ciencia eran muchísimos más en la antiguedad: se desconocía cómo se generaban los truenos, el fuego, la lluvia, una buena cosecha, la concepción y el nacimiento, la muerte, etcétera, etcétera y, la respuesta a todos estos huecos del conocimiento fue: son producto de una deidad.
Todas las civilizaciones y sociedades antiguas tenían "respuestas" que explicaban los huecos de`su propio conocimiento: Un dios era el artífice oficioso de todo aquello que se desconocía:
- En la mitología nórdica la respuesta al trueno fue Thor, en la mitología griega fue Zeus.
- El dios del fuego fue Hefestos en la mitología griega, Agni en el hiduismo, Loki en la mitología nórdica, Kauil en la mitología maya.
- El dios de la lluvia fue Tlatoc en la mitología azteca, Chaahk en la mitología maya, Júpiter en la mitología griega.
- Dionisio era el dios griego de la fertilidad, en la mitología egipcia era Min, Chac en la mitología maya, Freya en la mitología nórdica.
- El dios de la muerte fue Tanatos en la mitología griega, Yum Cimil en la mitología maya, Anubis en Egipto, Iama en el hinduismo...

Estos dioses constituían la respuesta a sus preguntas, explicaban su entorno y les proporcionaban seguridad y certeza.
Todos esos dioses fueron objeto de culto, de mistificación, recibieron sacrificios (incluso humanos) y se consideró su existencia como cierta, real e indudable durante siglos...
Actualmente muy pocas personas podrían creer en que efectivamente existe un dios que nos lanza rayos desde el Olimpo o, que es necesario realizar un sacrificio para embarazarse o, que habrá que rezarle a un dios para lograr una buena cosecha.
Algunos huecos del conocimiento han sido llenados con información fiable y aceptada, adquirida a través de la ciencia con base en un proceso lógico y estructurado (método científico), conocimiento que nos explica cómo y porqué ocurren dichos fenómenos.
Otros, por el contrario, permanecen vacíos o con respuestas probables o posibles.
ALGO DE NEUROCIENCIA:
Actualmente se ha podido determinar que existe una necesidad del cerebro de explicarnos nuestro entorno, dándonos respuestas que pueden ser incluso inventadas. Lo importante para el cerebro es darnos herramientas que nos permitan entender y, con base en dicho entendimiento, generar un plan de acción.
También se ha determinado que la idea de Dios se ha acoplado a nuestras necesidades actuales de modo que al ser un concepto tan ambiguo puede ser cualquier cosa y encontrarse en cualquier lado.
EL DIOS DE LOS HUECOS... Y ALGO MÁS:
Sabemos que existen huecos en el conocimiento.
Sabemos que nuestras respuestas a las preguntas fueron divinizar dichos huecos de modo que existiera una repuesta.
Sabemos que algunos huecos del conocimiento fueron respondidos y otros aún no.
Actualmente rechazaríamos la idea de un dios del trueno, pero algunos aceptan la idea de un Dios Creador del Universo, ¿cuál es la diferencia entre uno y otro?
La respuesta, para este caso, es que el hueco del conocimiento que llenaba el dios del trueno fue cubierto por información demostrada... el hueco que llena un Dios Creador aún no está completa e irrefutablemente lleno por conocimiento, lo que permite la existencia de dicho Dios en ese aspecto.
Así como este ejemplo podemos encontrar que dios se presenta como respuesta a los vacíos de conocimiento, como el Dios de los huecos, de las preguntas sin respuestas.
Dicha situación presupone que todo aquello que tiene respuesta, que es entendida por la razón humana, escapa del dominio divino. De este modo el campo de acción de dios y en consecuencia su existencia divina se limita a preguntas sin respuesta.
No es mí intención ahondar en un concepto definido, sino considerar que además de los vacíos del conocimiento que se pretende responder con un simple "Dios lo hizo" o "Allí está Dios" o "Dios así lo quiere", la tendencia religiosa actual es mantener la existencia de dios con el pseudoargumento de todo cabe en lo posible y de este modo catalogarlo como cualquier cosa que justifique continuar creyendo. Estas tenencias new age, sobre todo, se verifican en dioses energía e incluso imposibles de conceptualizar.Asimismo, las grandes religiones monoteístas, pretenden variar al Dios que está dónde no tenemos respuesta, para llenar huecos de conocimiento (lo cual les funcionó durante siglos), a la idea de un Dios siempre presente en todos nuestros actos pero fuera del campo natural, colocándolo en un campo sobrenatural, imposible de conocer para el hombre... ¿qué tal llamarlo amor? nadie lo mide, nadie lo ve pero todos lo habremos sentido...
Sin embargo, ambas situaciones constituyen en una forma absurda de mantener una creencia y son el resultado de la necesaria evolución de la idea de dios si es que quiere mantenerse vigente.
Afortunadamente lo que podemos aprender de nuestra historia es que a mayor conocimiento, menos respuestas inconsistentes... a mayores respuestas de fenómenos naturales, menos "causas" sobrenaturales.
La ciencia nos presenta respuestas reales, tangibles, probadas o comprobables, de acuerdo a nuestro actuar, ubicados en el campo natural, aplicables aquí y ahora... las religiones nos presentan dogmas que debes aceptar sin chistar, improbados e imposibles de demostrar. Dios es uno de ellos.
Es por eso que aunque la ciencia no tenga todas las respuestas, las pocas que tiene podemos considerarlas como correctas.
De allí se deriva que anteriormente los dioses de los huecos eran miles y que ahora, gracias a la ciencia son ¿2?, ¿3? definidos y muchos otros indefinidos, subjetivos, dependientes de mí propia forma de pensar (dios personal)... en ellos se basan las creencias de millones de seres humanos pero mediante la obtención de información correcta, el campo de acción y en consecuencia su existencia irá disminuyendo. Nos lo dice la experiencia y la observación. Solamente habrá que tener paciencia.
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viernes, 22 de mayo de 2009
El pseudo argumento "Todo cabe en lo posible"

Uno de los argumentos de quienes consideran el ateísmo como idea fundamentalista o sin base o radical, es que según ellos resulta imposible conocer todo, por lo que no existen verdades absolutas y en ese orden de ideas, es incomprensible negar la existencia de dios.
En otras palabras utilizan el pseudo argumento de “Todo es posible. Siempre y cuando no se demuestre que no existe, es posible su existencia”.
El caso es que dicho razonamiento adolece de una serie de incoherencias, inexactitudes y sesgos que presento:
1. Para considerar las posibilidades o probabilidades de la existencia de algo es necesario establecer qué es ese algo. En este caso resulta ridículo afirmar que cualquier cosa puede existir o que un algo indefinido es capaz de existir siempre y cuando no se demuestre lo contrario, porque el caso en concreto se pretende determinar la posibilidad de existencia, no de cualquier cosa, sino de dios.
En otras palabras se utiliza una generalización que no es adecuada en virtud que se está estudiando un sujeto en específico.
Por dicho motivo es importante definir objetivamente qué es dios lo cual resulta ser sumamente complicado y, según tengo entendido, no ha sido posible hacer a la fecha.
En este punto tenemos que recalcar que NO se ha definido objetivamente que es dios, por lo que establecer las probabilidades o posibilidades objetivas de existencia de un dios indefinido variará de 0 a infinito dependiendo de lo que consideremos oportuno aplicar a dicha definición.
En el peor de los casos simplemente se dice que dios es probable sin establecer previamente qué cualidades hacen que éste dios sea considerado probable; en otros casos se define lo que se considera que es dios, por lo que desde allí se determinarán las probabilidades o posibilidades basadas en datos subjetivos que finalmente resultarán ser engañosas, variables y acopladas a sesgos subjetivos en la definición de dios, en virtud que no existe una definición objetiva que pueda ser comprobada, por lo que las conclusiones serán igualmente subjetivas.
2. La lógica señala que la idea de un ser sobrenatural no sujeto a las leyes de la física y al que nadie a probado haber visto, oído, sentido, olfateado o tocado es imposible a menos que, en este caso, sea demostrado como posible.
De hecho en cualquier procedimiento que se inicie para determinar la lógica de la idea de algo, previamente debe partirse de una premisa que defina que es ese algo. En este caso debes definir que es dios. Dicha situación ya quedó determinada anteriormente como imposible al momento. En todo caso existen definiciones de los supuestos atributos de dios, más no de su esencia, en su naturaleza.
Por si eso fuera poco, sus atributos no encajan en ningún proceso lógico toda vez que desgraciadamente no existe nada que sustente la existencia de un ser con atributos sobrenaturales fuera del campo físico o natural o, la existencia de otro "algo" que se le parezca y podamos comprobar para poder establecer alguna relación y/o darle el beneficio de la duda al existir un par. No hay pruebas, ni existen indicios al respecto.
Tenemos dos aspectos que nos hacen ilógica la idea de la existencia del dios:
- No puedes definir su esencia para dar pié a un proceso que permita determinar la viabilidad de la idea.
- Sus atributos (que es lo que supuestamente conocemos) no se parecen a nada existente ni existen pruebas o indicios que sustenten dichos atributos.
Por si fuera poco al realizar un simple silogismo se puede determinar que falta, al menos, una premisa para concluir per se, -sin invocar terceros y/o situaciones accesorias-, la idea de la existencia de dios ya que no cumple al menos con este simple requisito de lógica:
Normalmente se incurren en una serie de falacias por parte de quién afirma la probabilidad de existencia como por ejemplo: Falacia de petición de principio; Falacia de los cuatro términos; Falacia del argumento de la ignorancia; Falacia de trifurcación; Falacia non sequitur; Falacia del consecuente; Falacia de la composición; Falacia de generalización precipitada; Falacia de apelación a las consecuencias; Falacia de "pensamiento deseoso"; Falacia de conversión de juicios universales afirmativos (1)
Si aunado a todo ello y yendo al campo práctico se encuentra con que no existe una sola prueba de la existencia del dios la conclusión es que es ilógica la existencia de dicho ser.
3. No todo es posible o, al menos, no todo es posible en nuestra concepción de la realidad.
En el campo de las ideas o la imaginación es aceptable reconocer que éstas no se rigen por leyes físicas, químicas, biológicas, etcétera por lo que la gama de cosas que podamos idear o imaginar son infinitas, pero éstas no incurren en los supuestos que nos permitan definirlas directamente y sin lugar a dudas, como posibles o probables en nuestra realidad.
Aquello que no es parte de la realidad no es existente a menos que se demuestre lo contrario, es decir que existe en nuestra realidad.
Mientras eso no ocurra la negación de cualquier afirmación que conlleve la supuesta existencia de algo no sujeto a la realidad será falsa a menos que se presenten pruebas que demuestren lo contrario.
4. No hay motivos para considerar que existan campos supraterrenales o sobrenaturales no regidos por leyes del campo natural o que éstos están fuera incluso del campo de las ideas. No existe una sola prueba que los sustente.
Para aquellos que consideran que dios existe en dicho mundo supraterrenal o sobrenatural previamente deben demostrar la existencia de dicho mundo y, única y exclusivamente después de hacerlo, demostrar que dios existe en él.
5. Existen estudios comprobados y realizados de forma científica que determinan cómo y porqué antropológicamente se ha desarrollado la idea de dios sin que se haya habido un solo indicio de una existencia real de dios; del mismo modo existen estudios científicos que han determinado la función cerebral en la generación de la idea de dios.
Dichos estudios establecen que existen motivos sustentados para considerar que dios ha sido generado por las necesidades del hombre de darse explicaciones de respuestas que no conoce.
Aunado a ello las personas que alegan que el ateísmo es radical al negar la existencia de dios, obvian que el ateísmo es una reacción a una afirmación categórica: “dios existe”. Por dicho motivo la negación de la idea “dios existe” debe tomar en cuenta cada caso en específico y adecuarse a cada una de las definiciones del dios del cual se alega la existencia, evaluando cada una de ellas.
En otras palabras: debido a que el ateísmo no se basa en fe o creencias, debe evaluar cada uno de los supuestos dioses para determinar si efectivamente cumplen con la condición de ser improbables y/o imposibles en su existencia real.
Por dicho motivo la negación es correcta toda vez que se dedica a cada una de las definiciones, las cuales son evaluadas y en cada caso en particular se demuestra que no existe probabilidad o posibilidad objetiva, ni proceso lógico correcto que pueda llevar a concluir la existencia de dicho ser.
Asimismo y en virtud que hasta el momento no existe una sola definición objetiva de dios que pueda incurrir en la categoría de cierta, la negación general de la idea “dios existe” es correcta.
Derivado de lo anterior resulta falso que el ateísmo sea una idea sin base o que la negación es incorrecta y que se sustente esa idea en la falaz concepción de todo puede existir o todo es posible o probable a menos que se demuestre lo contrario.
Si se define al dios del cual se alega la existencia se puede demostraré lógicamente que es correcto negarla, así como las probabilidades o posibilidades de existencia real y objetiva.
(1) Falacias tomadas de: Blog ateomilitante
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jueves, 12 de marzo de 2009
Lavando cerebros, ¡y tú sin darte cuenta!

El lavado mental es un método, más o menos eficaz dependiendo de los individuos, cuyo objetivo es hacer admitir unas informaciones cualesquiera a otra persona, repitiéndoselo hasta que el objetivo sea alcanzado. En ocasiones se utiliza violencia verbal o física para confirmar o crear una jerarquía definida de superioridad entre el lavador y el lavado.
Fuente.
Te crees que no has sido objeto de lavado mental y que la religión (especialmente la Iglesia Católica) no te ha predispuesto respuestas prefijadas. Muy bien, veamos si te sabes la continuación de las siguientes frases:
En el nombre del Padre y...
Padre Nuestro que estás en...
Dios te salve...
¿Aún con dudas? Veamos si te sabes las respuestas de las siguientes preguntas:
¿Dónde está compilada la Palabra de Dios?
¿Quién es el Hijo de Dios?
¿Quién representa a Dios en la tierra?
¿Qué pasó con Jesús después que murió?
Ahora analiza:
- NO existe sustento lógico de ninguna de las respuestas que has dado, toda vez que no te constan ni te han presentado algún motivo lógico (más que aparecen en la Biblia -razonamiento circular-) para considerarlas como ciertas,
- Te sabes esas respuestas y puedes continuar con las frases porqué se te han repetido desde tú infancia,
- Recuerda que quienes te han repetido todo esto se identifican como "enviados de Dios" en la Tierra, generando una jerarquía entre tú y ellos que no puedes alcanzar o subsanar.
Pese a ésto, puedes repetir todo lo que se te ha prefijado y das fe de la veracidad de lo que se te ha dicho... ¿aún dudas que tú mente ha sido predispuesta para dar ciertas respuestas?
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miércoles, 22 de octubre de 2008
¿Es ésta tu idea de un ateo?
La Iglesia Católica, desde sus inicios, ha estado en contra de todos aquellos que piensan distinto a ella.
Ha cazado, desprestigiado, destruido, castigado, torturado, matado, encarcelado, cometido genocido y condenado al infierno a todos los que no creen en sus dogmas.
Eso va en contra de sus propias enseñanzas, pero es algo que aún hoy en día ocurre.
Si la idea que te asalta cuando mencionan la palabra ateo, es imaginarte alguien como el de la imágen, déjame comentarte que has sido parte del masivo lavado de cerebro.
Ve el vídeo, tendrás una idea mejor de quienes actualmente son ateos:
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lunes, 11 de agosto de 2008
¿Crea el cerebro la realidad?
Conferencia impartida por el Prof. F. J. Rubia Vila en la Real Academia Nacional de Medicina –
24.V.2005
En otra ocasión en este mismo lugar expresé la opinión de que el cerebro nos engaña, lo que dio posteriormente lugar a la publicación de un libro con ese título. Quería decir que es una opinión cada vez más extendida de que el cerebro no es un órgano que esté preocupado con la especulación filosófica o con LA VERDAD o la REALIDAD, escritas en letras mayúsculas, sino que su principal tarea es garantizar la supervivencia del organismo que alberga ese cerebro. Esto explica por qué en ocasiones sufrimos estos engaños y por qué el cerebro cuando le falta información la suple con confabulaciones e invenciones generadas por él mismo.
Esta forma de pensar está adquiriendo cada vez más relevancia y corresponde a lo que se ha venido a llamar “constructivismo”, que es un concepto que se remonta al siglo XVIII y que fue acuñado por el filósofo napolitano Giambattista Vico. Vico escribía en 1710 lo siguiente: “si los sentidos son capacidades activas, de ahí se deduce que nosotros creamos los colores al ver, los gustos al gustar y los tonos al oír, así como el frío y el calor al tocar”. Otras raíces históricas son los trabajos de Comenius, Kant, Montessori y Piaget.
El verdadero núcleo de la postura constructivista es la opinión de que nuestro saber se genera por la construcción subjetiva e interna de las ideas y los conceptos. Con otras palabras, la realidad no la descubrimos objetivamente, sino que la inventamos subjetivamente. El constructivismo no niega la existencia de un mundo “ahí afuera”, más bien subraya que ese mundo sólo nos es accesible por la observación, pero siempre es un mundo interpretado sobre el que podemos entendernos de forma comunicativa. No existe, pues, la realidad objetiva que fuese accesible al entendimiento humano.
El representacionismo parte de la base de que en la consciencia existen sólo copias de la realidad objetiva y el solipsismo niega rotundamente incluso la existencia de una realidad externa. Aunque el constructivismo está más cerca de esta última posición, lo cierto es que afirma que el mundo externo existe, pero que no puede ser percibido de forma objetiva.
CONTINUAR LECTURA EN LA FUENTE...
24.V.2005
En otra ocasión en este mismo lugar expresé la opinión de que el cerebro nos engaña, lo que dio posteriormente lugar a la publicación de un libro con ese título. Quería decir que es una opinión cada vez más extendida de que el cerebro no es un órgano que esté preocupado con la especulación filosófica o con LA VERDAD o la REALIDAD, escritas en letras mayúsculas, sino que su principal tarea es garantizar la supervivencia del organismo que alberga ese cerebro. Esto explica por qué en ocasiones sufrimos estos engaños y por qué el cerebro cuando le falta información la suple con confabulaciones e invenciones generadas por él mismo.
Esta forma de pensar está adquiriendo cada vez más relevancia y corresponde a lo que se ha venido a llamar “constructivismo”, que es un concepto que se remonta al siglo XVIII y que fue acuñado por el filósofo napolitano Giambattista Vico. Vico escribía en 1710 lo siguiente: “si los sentidos son capacidades activas, de ahí se deduce que nosotros creamos los colores al ver, los gustos al gustar y los tonos al oír, así como el frío y el calor al tocar”. Otras raíces históricas son los trabajos de Comenius, Kant, Montessori y Piaget.
El verdadero núcleo de la postura constructivista es la opinión de que nuestro saber se genera por la construcción subjetiva e interna de las ideas y los conceptos. Con otras palabras, la realidad no la descubrimos objetivamente, sino que la inventamos subjetivamente. El constructivismo no niega la existencia de un mundo “ahí afuera”, más bien subraya que ese mundo sólo nos es accesible por la observación, pero siempre es un mundo interpretado sobre el que podemos entendernos de forma comunicativa. No existe, pues, la realidad objetiva que fuese accesible al entendimiento humano.
El representacionismo parte de la base de que en la consciencia existen sólo copias de la realidad objetiva y el solipsismo niega rotundamente incluso la existencia de una realidad externa. Aunque el constructivismo está más cerca de esta última posición, lo cierto es que afirma que el mundo externo existe, pero que no puede ser percibido de forma objetiva.
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