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martes, 28 de julio de 2009

La necesidad religiosa de inculcar creencias a los niños: creando terroristas suicidas


"Les lavaban el cerebro de tal forma que incluso llamaban infieles a sus padres"
(Nota de El País)

Según el reportaje las "... fuerzas de seguridad paquistaníes que combaten a los talibanes en el valle de Swat, al norte de Pakistán, han rescatado a alrededor de una docena de niños que habían sido entrenados y adoctrinados para convertirse en terroristas suicidas. Según un alto mando militar, los niños eran arrancados de sus familias, se les instruía con grabaciones sobre opresión a los musulmanes en distintas partes del mundo y con pretendidos mandatos religiosos hasta que estaban dispuestos a inmolarse."

La nota también asegura que el lavado de cerebro consistía, entre otras cosas, en hacerles ver grabaciones sobre la opresión que sufren los musulmanes en los territorios palestinos o en la región de Cachemira, que se disputan India y Pakistán. También se les adoctrinaba en materia religiosa, diciéndoles que irían al cielo si mataban a enemigos del Islam.

Tanto la utilización de mártires como el ofrecimiento de una vida después de la muerte, son constantes en todas las religiones.

Cualquiera dirá que el fundamentalismo islámico es algo relegado al Medio Oriente, que las religiones no son así.

Pues eso no es cierto: todas las religiones no islámicas inician un lavado cerebral desde niños, el motivo fue expuesto en esta entrada. Desde el bautismo, la catequésis, los sermones, las misas o cultos, la asistencia a la iglesia o templo o salón, todo está dirigido a hacer ver que existe una única verdad: la implantada.

El caso de los niños talibanes es extremo, pero si alguien trata de desvirtuar la idea religiosa implantada a un niño por cualquier religión, se topará con una muralla sumamente difícil de franquear, donde se acepta como verdad absoluta e invariable la que se ha implantado, sin importar su veracidad o no. Estamos en presencia de autómatas que cumplirán y reaccionarán a condicionamientos predeterminados, algo muy parecido condicionamiento pavloviano.


Por otro lado, en nuestras sociedades existen casos de lavado cerebral de niños sin que nos percatemos o, donde nos hacemos de la vista gorda. Ejemplos sobran como la secta del Opus Dei que elimina la libertad y individualidad de quien cae en sus redes (un buen blog con algo de información acá)o los Testigos de Jehová cuyos niños prefieren morir a ser objeto de una transfusión de sangre (acá una página con información de ex Testigos de Jehová). O tantos niños que son objeto de abusos por parte de religiosos de todo tipo y que no dicen nada por miedo a perder sus posibilidades de "salvación"...

Los niños talibanes encontrados son un frío ejemplo de los resultados del lavado cerebral religioso sin embargo éste no se limita al Islam.

lunes, 27 de julio de 2009

La necesidad religiosa de inculcar creencias a los niños



El adoctrinamiento religioso debe de iniciar temprano y mientras más pronto, mejor.

El motivo es lógico ya que mientras más pronto se inicie con ello, más pronto se generará una dependencia del niño respecto de dios-religión y un vínculo entre lo bueno y lo que la religión implantada diga y, en contrapartida, lo malo será lo que va en contra de la religión.

En ese orden de ideas, mientras más pronto se logre dicho adoctrinamiento, más difícil será considerar otras formas de pensar.

La religión aprovecha la predisposición natural del niño de generar relaciones con personajes imaginarios y comprender lineamientos básicos morales.

En el reportaje de El Pais llamado Dios habita en el cerebro de Javier Sampedro (bastante interesante por cierto), se puede leer:

"Todos los niños entablan relaciones sociales importantes y duraderas con personajes de ficción, amigos imaginarios, familiares desaparecidos, héroes invisibles, novios figurados...",


Cita de Pascal Boyer, de la Universidad de Washington en Saint Louis en el artículo referido.

Esa "... práctica constante con ese tipo de "agentes no físicos", de hecho, puede explicar parte de la extraordinaria destreza social de nuestra especie, muy superior a la de los demás primates. Y desde ahí, el científico de Washington sólo ve un pequeño paso hasta otros "agentes no físicos" como espíritus, dioses y demonios, "intangibles pero implicados socialmente".

Aprovechando esta predisposición humana a crear y aceptar seres imaginarios, la religión fomenta la generación de uno, todopoderoso, que establece las normas físicas, naturales y conductuales de la humanidad.

Este ser (dios) dicta normas morales a través de la religión, estableciendo un vínculo religión-moral-beneficio que no necesariamente es correcto.

La psicología experimental indica, [...] que los niños comprenden los imperativos morales básicos, como los relativos al trato justo y al daño a sus semejantes, desde que están en edad preescolar. Eso es antes de que puedan comprender esos conceptos abstractos y con independencia del entorno religioso en que se obtengan los datos. La neurobiología, por otro lado, ha revelado nexos muy relevantes entre los juicios morales y algunas de las emociones humanas más básicas y universales.

Uno de los nodos centrales de la red emocional del cerebro es el córtex prefrontal ventromedial (VMPC). Los pacientes que tienen destruida esa zona del córtex muestran una disminución general en su capacidad de respuesta emocional y una marcada reducción de las emociones sociales -como la compasión, la vergüenza y la culpa que están estrechamente relacionadas con los valores morales-.

En otras palabras: No es necesaria la religión, ni ningún dios, para comprender imperativos morales básicos y, por dicho motivo, tampoco para generar normas sociales de conducta que fácilmente pueden aprenderse y desarrollarse por la interacción social.

Por dicho motivo, la religión URGE de entrar al cerebro del creyentes desde la más temprana edad para crear el vínculo dios-relgión-moral-beneficio que en caso contrario muy probablemente no existiría.

Afortunadamente en la mayoría de países medianamente civilizados, la religión ya no se imparte en las escuelas públicas, pero los religiosos no pierden ninguna oportunidad para alegar que es un error, ya que en caso contrario (no educación religiosa) se irá a una quiebra moral. Así lo menciona el Cardenal Antonio María Rouco Varela, Arzobispo de Madrid y Presidente de la Conferencia Episcopal Española: "El humanismo que excluye a Dios es inhumano", lo cual es falso e infundado. Dios ni es moral ni es ético, ningún ser imaginario puede serlo, mucho menos la religión (cualquiera) que vela por sus propios intereses.

El riesgo de mantener ideas de educación religiosa puede ser grave, como la noticia del día de hoy en Nigeria en donde se aprecia como un grupo de radicales islamistas quienes creen que "... las escuelas occidentales son contrarias a la ley islámica..." y, en represalia por la captura de algunos de sus líderes, han causado atentados con un aproximado de 150 muertos y la amenaza más ataques.

El derecho a la educación es un Derecho Humano reconocido universalmente y, bajo ningún punto de vista, puede o debe estar relacionado o supeditado con el aspecto religioso. Lo contrario acarrearía su inaplicabilidad universal y la desigualdad de los educandos.

lunes, 16 de noviembre de 2009

La necesidad religiosa de inculcar creencias a los niños: lavado cerebral y Camp Jesus



Lavado cerebral, fanatismo, literalidad... no debemos olvidar la necesidad religiosa de inculcar creencias en los niños como parte fundamental de toda predisposición irrestricta de voluntad. Así se logra que el ser humano adulto acepte como ciertas situaciones improbables: injertando dichas ideas desde la niñez.

En el Islam se inicia a los futuros terroristas suicidas desde niños. No hace mucho tuvo el desagrado de ver un vídeo de un niño no mayor de 12 años cortándole la cabeza a un hombre, acusado de ser espía. Con el grito "Dios es grande" lo decapita. Este es el vídeo, por favor no verlo si no estás preparado para lo que he descrito. No pretendo caer en amarillismos ni sensacionalismos, pero las personas creen que TODAS las creencias deben ser respetadas y que TODAS las religiones deben ser libres, algo que no necesariamente debe de ser así. Linkeo el vídeo por dos motivos: el primero porque no quiero que me digan que es mentira y el segundo porque son cosas que ocurren y continúan ocurriendo hoy en día, al amparo del fanatismo de una religión.

¿Cuál es el límite entre creencias?, ¿dónde empieza el fanatismo?...

Probablemente el creyente cristiano dirá que eso nada tiene que ver con ellos, pero no puedo dejar de recordarles, sin ir muy lejos, que los fundamentalistas cristianos en E.E.U.U. aún continúan sus medidas extremas. Desde las agresivas protestas para defender a la Biblia como un libro infalible y que debe ser enseñado como ciencia hasta la violencia engendrada en el KKK, con ideas no muy distintas a las de los musulmanes extremistas y, al igual que ellos, educan a sus niños con ideas extremistas y fanáticas.

Ese el tema del excelente documental Jesus Camp, que nos presenta este riesgo en los Estados Unidos, riesgo latente en todo aquél que cree que un libro controla su vida y la de los demás, aunque no compartan su creencia; que dicho libro se cumplirá indefectiblemente y que todo lo que allí está escrito es cierto y que, además, dicho libro fue dictado por un Ser súper poderoso capaz de violentar las normas naturales y quién lo llevará a un Paraíso si le sirve bien:



clic para ver los siguientes vídeos (+/-)

lunes, 10 de agosto de 2009

La necesidad religiosa de inculcar creencias a los niños: quejas desde Venezuela


Según el Arzobispo de Caracas y Primado de Venezuela, Cardenal Jorge Urosa Savino el Estado venezolano: “elimina la religión en las escuelas, porque no reitera el artículo 50 de la actual Ley Orgánica de Educación vigente, el cual reza que los padres y representantes tienen derecho a que sus hijos reciban en la educación primaria, dos horas de educación religiosa en el currículo escolar”.

La referida queja deriva de la elaboración de un proyecto de Ley de Educación el cual, según el referido, elimina la religión de la cartera de estudios en Venezuela.

Claramente la pregunta ha hacerse es ¿cuál religión es la que estos niños tienen derecho de recibir?... en el caso de la queja del Arzobispo la respuesta es obvia: “las familias cristianas y educadores católicos, deben exigir firmemente que se incluya sin duda alguna, la posibilidad de que los niños reciban en las escuelas la religión que profesen sus padres”.

Pero ¿y si hay musulmanes..? ¿tiene el mismo derecho? ¿y si son cieciolgistas? o ¿satanistas? ¿cómo dividir esas 2 horas de clase de religión entre la amalgama de religiones que existen?

Está claro que eso no le importa al arzobispo a quién sólo le interesa su propia religión la cual considera que es el único camino hacia la salvación. Cada vez que un religioso habla del respeto o violación a la libertad religiosa, se refiere a su propia creencia.

Lo que si es definitivo es la urgencia de la religión católica de apoderarse de los cerebros de los niños para implantar, desde la infancia, el seguimiento ciego hacia situaciones improbadas.

Personalmente el régimen de Chavez me parece uno que coarta o fomenta que se limiten las libertades individuales dentro de un Estado que se está acomodando a las necesidades del gobernante, no de los gobernados, sin embargo estas disposiciones son de aplicación general en cualquier Estado medianamente moderno ya que fomentar la educación religiosa en las escuelas es fomentar, en mayor o menor grado, la discriminación educativa.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Escepticismo para niños: Cri Cri

¿Debemos fomentar el escepticismo en los niños? Si, a no ser que quieras que tú hijo se crea todo lo que le dicen. Ahora bien, el escepticismo, para generar conocimiento real debe ser crítico. Ello significa que lo que se busca es que ponga en tela de juicio toda la información que reciban, pero con bases lógicas y sustentadas, utilizando para ello procedimientos y métodos verificables. En caso contrario llegamos al otro extremo del fanatismo: aquellos que no se creen ni siquiera que es real la propia realidad (aunque acá hay mucha tela que cortar pero no es esta la entrada).

De hecho es importante combatir la necesidad religiosa de inculcar las creencias en los niños y a veces encontramos, si ponemos atención, cápsulas de escepticismo donde menos lo creemos.

Hace unos días escuchaba con mis hijos la canción de Cri Cri (Francisco Gabilondo Soler), El Fantasma, en la cual narra como existe la leyenda de un fantasma pero al verlo, resulta ser un sujeto mal bailarín y pelón (me recordó a mí, por cierto) que le presenta mil y una excusas para justificar su apariencia no fantasmal... un fantasma de publicidad, lo llama. Esta canción le propone a los niños la idea que al investigar se pueden descartar hechos o seres sobrenaturales. Les dejo la música:





Cri Cri tiene todo un mundo de fantasías en sus canciones que estimulan la imaginación. Sus narraciones dejan claro que ese mundo no es un mundo real, es un mundo de cuentos. En esos cuentos le presenta al niño una gran cantidad de la información útil. Resultaría ser una de las primeras recomendaciones haciéndo la salvedad obvia que el niño debe escuchar con un adulto los cuentos y canciones para solventar cualquier duda que pueda tener, pero sobre todo  para explicarle precisamente dónde termina la fantasía y empieza la realidad.

En esta web pueden escuchar on line y bajar a sus PC los cuentos y canciones de Cri Cri.

miércoles, 2 de abril de 2014

Mientras más pronto se inculquen las creencias en los niños, más fácilmente aceptarán los absurdos religiosos

Como ha sido tratado en ésta, ésta y ésta entrada, existe una necesidad religiosa de inculcar la creencia en los niños y finalmente se vuelve un círculo vicioso: el padre, ampliamente convencido que hace bien, hace todo lo posible para que el hijo crea en lo mismo, sin más fundamento que es lo que él cree... ¿será lo correcto? para muestra un botón, poner a cargar a tu hijo una procesión no es muestra de ser alguien bueno, sino de aceptar ciegamente una creencia e inculcarla irresponsablemente a tu hijo:

martes, 7 de diciembre de 2010

Lavando cerebros...

Por que es una necesidad religiosa inculcar creencias en los niños (tema además tratado acá y acá) para que, renunciando a la razón, acepten la fábula del cristianismo y, sobre todo, que el sufrimiento es bueno siempre y cuando sea en nombre de la religión, algo que naturalmente rechazaríamos si no fuera por el lavado de cerebros religioso... de este modo se enseña que torturar y matar es factible si Dios nos lo pide, es aceptable sufrir o castigar en nombre de la religión. Así se condiciona el comportamiento de los niños cuando se les hace ver que Jesús fue torturado y asesinado, como prueba de amor, un amor malentendido si se toma en cuenta que todo fue un plan de su propio Padre (que además es Él mismo) y que pudo haber evitado desde un inicio. Asi, ese Viacriucis para niños no es más que un libro donde se les lava el cerebro para aceptar como correcto algo que no lo es.