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jueves, 3 de abril de 2014

Página recomendada: Asociación guatemalteca de Humanistas Seculares

Ayer que entré en facebook y recibí una invitación a la página de la "Asociación guatemalteca de Humanistas Seculares", (acá la página web, acá la página de facebook).

Gratamente  me topé con este proyecto, que no hace mucho ha iniciado y que según la propia página refiere:

Luchamos por la creación de una sociedad progresista e incluyente en donde vivir sin la guía de un dios o de creencias religiosas sea una forma de vida aceptada y respetada. Defendemos la libertad de expresión y de conciencia, el libre pensamiento y la libre investigación, la separación entre Iglesia y Estado, así como el derecho de cada persona a perseguir su propio estilo de vida. Esto lo hacemos a través de actividades de divulgación, creando vínculos con la creciente comunidad de personas sin una fe religiosa tradicional y estimulando al constante avance y renovación de la cosmovisión Humanista.

El tema del prodcast (acá) me pareció interesante, bien desarrollado y bastante objetivo.

Espero que les vaya bien y les invito, a guatemaltecos o no, a darle seguimiento.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Artículo recomendado: Estado laico, religiosos políticos

Algunas veces (pocas por cierto) es refrescante leer una opinión en un matutino que exponga correctamente, sin tapujos ni censuras, las ideas como deben ser. Hoy en el diario Siglo XXI de Guatemala, Virgilio Álvarez Aragón publicó la nota llamada "Estado laico, religiosos políticos". La nota es bastante interesante por varias razones: la primera es que cabalmente se publique este tipo de opiniones cuando normalmente es tabú y objeto de censura lo que critique a la religión y/o las expresiones religiosas y es que viviendo en un país como Guatemala dónde creemos que todo lo religioso es intocable estas notas hacen retumbar los cimientos oscurantistas que a muchos, muchísimos, les quedan todavía.  Desde ya un aplauso a Virgilio, a pesar que no tengo el gusto de conocerle ni saber respecto de sus creencias.


La segunda es que cabalmente en la nota se entrelazan los intereses políticos y religiosos: al político le interesa estar a la palestra y al religioso también. Ambos viven de su popularidad, su necesidad de ser y estar en el ámbito público, independientemente de si están en lo correcto o no. Eso poco importan, lo que importa es que las personas sepan de ellos y al parecer han encontrado el punto de equilibrio en el cual el político de turno participa de las distintas ceremonias religiosas en donde pueda estar y el religiosos lo puede criticar o apoyar como lo considere oportuno.

El tercer punto es nuestra falta de memorial: la religión y el Estado se separaron por un motivo: el mantenerlos unidos genera inseguridad jurídica, discriminación y abusos. Inseguridad porque hace que se entremezclen creencias y normas subjetivas con el poder cohercitivo y eso es muy peligroso ya que su aplicación queda al criterio del funcionario de turno; discriminación porque se atenderá a los intereses de la religión que esté en el poder, dejando de lado a las demás, y, abusos como consecuencia lógica de los anteriores. Olvidamos fácilmente y debemos defender el cumplimiento de las leyes por los funcionarios públicos ya que como acertadamente lo establece el artículo recomendado: "... el ciudadano que temporalmente ejerce el poder por voluntad popular puede practicar los ritos de sus creencias y, si le place, hacer su propio combo y mezclar las mayas con las católicas y las pentecostales, cuidándose, eso sí, de que sean prácticas privadas, y no actos públicos en los que las use para atraer hacia sus posiciones a esos practicantes y para difusión y divulgación de esas mismas prácticas."

viernes, 15 de abril de 2011

De la Biblia, una nota del lector y una excelente respuesta atea

Hace unos días en el segmento de opinión de El Periódico salió publicada una nota de un lector titulada No usar la biblia en actos públicos en donde básicamente el autor de la nota dice que es sacrílego utilizar dicho libro para actos políticos. Algo escribí al respecto en su momento y estoy completamente de acuerdo en que dicho libro NO debe utilizarse en ningún acto público, pero no porque sea sacrílego, sino por que su mera utilización pública fomentada por el Estado y/o como requisito para formar parte de éste, propicia la desigualdad y discriminación hacia todos los que no compartimos sus creencias absurdas.

Sin embargo, qué mejor respuesta que la escrita por nuestro compañero ateo Oscar Pineda, la cual copio por su contenido y clarísimas ideas:

Estoy de acuerdo con el lector en que demasiada gente "pone la mano sobre el libro sagrado sin saber su contenido", pero creo que los dos lo hacemos por razones completamente diferentes. El señor de León cree que usar la Biblia en actos públicos, políticos, etc. es denigrar al libro. Yo creo lo contrario, que usar la Biblia como ejemplo de valores morales y buenas enseñanzas denigra a la humanidad.

El señor de León acusa a las personas de "poner la mano sobre el libro sin saber su contenido", pero para mi es más que obvio que él padece del mismo mal. Creo que si todos supieran el contenido de la Biblia antes de opinar sobre ella, el mundo sería un lugar mucho mejor.

En la Biblia se encuentran pasajes muy bonitos, como por ejemplo el sermón del monte que, si es que realmente vivió, fue supuestamente emitido por Jesús de Nazareth. Pero también se encuentran pasajes completamente absurdos como por ejemplo el que afirma que la luz que alumbra a la Tierra se creó antes que el Sol (Génesis 1:3-5, 1:14-19), el que cuenta sobre una serpiente que habla perfecto hebreo (Génesis 3:1), o los que cuentan sobre una raza de gigantes (Génesis 6:1, Números 13:33, Deuteronomio 2:20-21, Deuteronomio 3:11), o los que afirman que existieron personas que vivieron más de 900 años (Génesis 5:5-20), o los que hablan de unicornios (Isaías 34:7), caballos de fuego voladores (2 Reyes 2:11), Leviatanes (Job 41:11) y burros parlanchines (Números 22:27).

Hay otras historias mucho más elaboradas, como la de un hombre que vivió tres días en la boca de un pez gigante debajo del agua (Jonás 1), o la del Arca de Noé, que implica que más de un millón de especies de animales cupieron en un barco de madera y que fue copiada casi palabra por palabra del Poema de Gilgamesh escrito muchos años antes (Génesis 6 al 9), o la historia de la torre de Babel que se presenta como la causa de la existencia de lenguas diferentes (Génesis 11).

Por supuesto, por muy absurdas que sean estas historias y por mucho que la ciencia demuestre su falsedad, no se comparan con todos los hechos deleznables que insultan a la dignidad humana que contiene. La Biblia apoya la esclavitud (Exodo 12:44, Exodo 20:17, Exodo 21:2-6, Exodo 21:16, Levítico 22:11, Levítico 25:39, Levítico 25:44-46) e incluso da normas sobre como golpearlos (Exodo 21:20-21). Pero por supuesto que Jesús condenó tales actos, ¿o no? No. Al contrario, él también apoyó la institución de la esclavitud (Lucas 12:45-48), así como también lo hizo Pablo (Efesios 6:5-9) y lo confirman otras cartas del Nuevo Testamento (1 Timoteo 6:1-2, Colosenses 3:22). La Biblia también habla muy favorablemente sobre actos que cualquier persona normal considera horribles, como el genocidio (Exodo 34:11-14, Levítico 26:7-9, 1 Samuel 15:2-3, y muchas más), la violación (Deuteronomio 20:10-14, Deuteronomio 21:10-14, Deuteronomio 22:23, Deuteronomio 22:28-29, Jueces 21:10-24, Números 31:7-18, 2 Samuel 12:11-14, Jueces 5:30, Exodo 21:7-11, Zacarías 14:1-2), la inmundicia de las mujeres cuando tienen su menstruación (Levítico 15:19-30, Levítico 20:18, Ezequiel 18:5-6), la sumisión y la misoginia contra las mujeres (1 Corintios 3:10, 1 Timoteo 2:11-15, Efesios 5:22-24), el asesinato violento, cruel y despiadado (Deuteronomio 17:12, Exodo 21:15, Exodo 22:17, Levitico 20:13, Levítico 21:9, Exodo 22:19, 2 Cronicas 15:12-13, Exodo 31:12-15, Isaías 14:21, Ezequiel 9:5-7, Jeremías 48:10, Exodo 32:26-29).

No es de sorprenderse entonces que nos diga en Deuteronomio 13:6-11 que hay que matar a todo aquel quien no crea en el dios de la Biblia:

"6 »Si te incita tu hermano, el hijo de tu madre, o tu hijo, tu hija, tu mujer o tu amigo íntimo, diciéndote en secreto: 'Vayamos y sirvamos a dioses ajenos', que ni tú ni tus padres conocisteis, 7 --los dioses de los pueblos que están en vuestros alrededores, cerca de ti o lejos de ti, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo de ella--, 8 no consentirás con él ni le prestarás oído, tu ojo no lo compadecerá, no le tendrás misericordiaEgipto, de la casa de servidumbre, 11 para que todo Israel lo sepa y tema, y no vuelva a hacer en medio de ti cosa semejante a esta."

¿Qué hermoso verdad?

Muchas personas creen que Jesús (si es que realmente existió), vino al mundo a hablar de paz y de amor y para quitar todas las leyes absurdas, deleznables y violentas de las épocas del Antiguo Testamento, pero lamentablemente eso es únicamente un mito que los líderes cristianos repiten desde el púlpito sin ningún fundamento, porque las palabras que se le atribuyen a Jesús en ese respecto son las siguientes:

"17 »No penséis que he venido a abolir la Ley o los Profetas; no he venido a abolir, sino a cumplir, 18 porque de cierto os digo que antes que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la Ley, hasta que todo se haya cumplido. 19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; pero cualquiera que los cumpla y los enseñe, este será llamado grande en el reino de los cielos. 20 »Por tanto, os digo que si vuestra justicia no fuera mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos." (Mateo 5:17-20).

En Lucas 12:51 nos dice:

"51 ¿Pensáis que he venido para traer paz a la tierra? Os digo: no, sino enemistad. 52 De aquí en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres; 53 estará dividido el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra.".

Si es cierto que cómo usted dice que:

"El verdadero significado de toda escritura sagrada solo puede conocerse mediante la experiencia personal. Tal conocimiento interior es accesible a todos los seres humanos que han logrado la percepción de alma o la realización del ser."

pues estoy infinitamente agradecido con mis padres por haberme enseñado a pensar por mí mismo y no haber sido adoctrinado de tal manera que a través de mi "experiencia personal" y la "realización del ser" aprenda a justificar los pasajes anteriores y muchos otros más, o a referirme a tan aborrecible libro como "libro sagrado". Espero poder vivir algún día en un mundo en el que la gente se haya dado cuenta que la Biblia no es más que un libro escrito por personas ignorantes y salvajes que no conocían las verdaderas causas de las cosas y con un sistema moral muy inferior al que tenemos en la actualidad. Realmente es vergonzoso que exista gente en pleno siglo XXI que crea que la Biblia es un documento digno de cualquier elogio. Cómo usted mismo dice, se nota que no saben el contenido del libro sobre el cual están poniendo su mano para demostrar que tienen valores.
 La respuesta no ha recibido comentario alguno por parte del autor de la nota o algún otro creyente, ¿será que les dolió saber que su libro de pseudoamor mal entendido no es tal cosa?

viernes, 12 de noviembre de 2010

Artículo recomendado: ¿Hasta cuándo? de Fernando Savater

"Han preferido el deshonor a la guerra y ahora tendrán el deshonor y la guerra",  dijo Churchill en una ocasión famosa; podríamos parafrasear sus palabras para aplicarlas a las circunstancias de la visita de Benedicto XVI a España: nuestras autoridades renunciaron al laicismo democrático para no pasar por anticlericales y ahora se ven sin dignidad laica y encima tachadas de anticlericales por el beneficiario de su abandono de los principios.


Clic para leer todo el artículo en el blog (+/-)


Así inicia el artículo de Fernando Savater publicado ayer en ElPaís.com, llamado ¿Hasta cuándo? y es que la queja de Savater es entendible: los gobernantes españoles invirtieron millones de euros para que la visita de Benedicto a España fuera de su agrado y del agrado de los católicos, se preocuparon por su seguridad y decidieron rendirle tanto honores de Jefe de Estado como de representante religioso, todo ¿para qué? pues para que un malagradecido Benedicto se quejara de las políticas estatales y de algo que afortunadamente no le corresponde decidir a los gobernantes: un marcado laicismo que es producto de la decisión individual de cada persona queja, por lo tanto, infundada. Como bien lo menciona Savater: ¿Acaso aún no han aprendido que la Iglesia es insaciable y se toma todas las concesiones sin agradecimiento por lo que se le da y con aire ofendido por lo que aún se le niega?

El artículo no tiene desperdicio y es importante leerlo y tener claro que los gobernantes NO deben gastarse el dinero de los contribuyentes en tratar de quedar bien con este o cualquier otro líder religioso. Si quieren sentirse a sus anchas, pues deben tener suficiente con los ingresos que reciben de sus fieles o seguidores, que no son pocos. Recordemos que el Estado NO produce, sino que todos los ingresos que recibe lo hace de los contribuyentes, por lo que tiene la obligación de responder por un gasto de calidad que represente un beneficio para la totalidad de los tributarios y no sólo a favor de un grupo religioso, sea este mayoritario o no.

martes, 2 de noviembre de 2010

Lectura recomendada: Inquisición Católica e Inquisición Protestante de Fabián Granobles Ocampo

“El mero hecho de que la Iglesia, en virtud de su propia potestad, juzgó herejes y los entregó para que se les aplicase la pena de muerte demuestra que posee en verdad el derecho de matar a tales hombres como traidores a Dios y enemigos de la sociedad civil”. (A. Lépecier, “De Stabilitate et Progressu Dogmatis” con la aprobación del Papa León X), citado en la lectura recomendada.

"Inquisición Católica e Inquisición Protestante" es una interesante lectura de Fabián Granobles Ocampo en la cual se realiza una recopilación histórica de hechos ocurridos en estas dos religiones durante los álgidos tiempos en que duraron estas temibles épocas. La lectura está reforzada por citas como la que inicia la entrada y presenta al lector la posibilidad de estudiar los acontecimientos que tiñeron de sangre y sufrimiento estas dos corrientes religiosas, sepadas en sus ideas pero unidas con la intención de acabar con todo aquello que no las compartía, generando la muerte y desgracia que acompaña al fantismo ciego.

Clic en el siguiente enlace para descargar en formato Word: Inquisición Católica e Inquisición Protestante.docx

martes, 19 de octubre de 2010

Lectura recomendada: Repitiendo mantras del blog "La Ciencia y sus Demonios"

Animémonos pues a contrastar y a analizar racionalmente por qué nuestro médico nos receta pastillas en lugar de imanes, por qué en Renault venden automóviles en vez de manuales sobre viajes astrales, cuál es el motivo de que el pediatra nos aconseje vacunar a nuestro hijo en lugar de darle leche materna hasta los 30 años y cuál es la razón por la que los enfermos de SIDA que conocemos viven medicándose con antiretrovirales y a aquellos que se han curado con hierbas siempre los conocemos a través de un blog. Empecemos a preguntarnos por qué los videntes no son todos millonarios, por qué los vendedores de remedios milagrosos mueren de las mismas enfermedades que los demás y por qué estornudan los homeópatas.

Así finaliza la excelente entrada titulada Repitiendo mantras, del blog La Ciencia y sus Demonios.

Yo siempre me he preguntado: si los adivinos pueden conocer el futuro ¿por qué sufren accidentes, cómo es que pueden ser engañados? misterios misteriososssssss...

martes, 12 de octubre de 2010

Evolución. Lectura recomendada: Babosadas en la enseñanza de Jack Schuster

Es refrescante ver que de vez en cuando sale algún artículo de opinión que pone los puntos sobre las íes. Resulta complicado leer algo medianamente lógico con nuestros medios de comunicación vendidos a la política, al amarillismo o al simple servilismo económico o de influencias o a las creencias, por lo que las verdades quedan relegadas a segundo plano...  en fin, este no es el caso ya que en el artículo de Jack Schuster (Universidad Del Valle de Guatemala) publicado en ElPeriódico, el escritor nos presenta sus inquietudes respecto de la forma como no sólo desinformamos sino que malinformamos a los educandos e incluso les negamos deliberadamente la posibilidad de conocer hechos científicos y sustentados con tal de mantener vigentes las creencias que los padres consideran que deben dirigir las vidas de sus hijos, ¿son nuestros hijos de nuestra propiedad?, ¿es  nuestra obligación ser objetivos en su enseñanza o debemos inculcarles creencias sin fundamento con el único fin que se vuelvan agentes repetidores de dogmas e información tergiversada?

Disfruten

Babosadas en la enseñanza

Parece que algunas personas quieren repetir la historia de lo que pasó a Copérnico y Galileo.

Jack Schuster

Como profesor universitario desde 1968 he tenido la oportunidad de observar (y cometer) varios errores en la enseñanza. Varios son simplemente accidentes.

Los que más me preocupan son los que se debieron corregir, como unos que salieron en un texto publicado en Guatemala que incluye a los caracoles dentro de los artrópodos (una babosada babosa, conchuda, es un molusco…), o una pregunta en un examen estándar para alumnos home schooled: V o F La mayoría de los insectos son malos para el ser humano. La pregunta no es mala. Pero la respuesta, según la clave, debe ser verdadera. Babosadas. Nuestra civilización no podría existir si no fuera por los insectos. ¿Qué? ¿Vamos a depender de los sapos para polinizar nuestros cultivos? (imagíneselos saltando de flor en flor). Si no fuera por los ronrones pastelófagos estaríamos hasta las orejas de pastel de vaca y de otros animales incluyendo algunos bípedos (y no me refiero a canguros, excepto en Australia, donde esto casi ocurrió con pasteles de ganado). Muchas plagas de nuestros cultivos no causan problemas debido al control biológico por otros insectos, etcétera.

clic para continuar leyendo (+/-)

miércoles, 11 de agosto de 2010

Lectura recomendada: Contra los creyentes de Fernando Savater


Extracto del artículo de Fernando Savater publicado hoy en ElPaís.com:
Los conocimientos bien fundados fueron y son demasiado escasos para lo que requieren nuestros anhelos de comprender la vida y actuar en la urgencia del momento presente. Como dijo Wittgenstein, incluso cuando tengamos todas las respuestas científicas aún no habremos comenzado a responder las preguntas que más nos importan. De modo que siempre necesitaremos creer además de saber para poder organizar racionalmente nuestra existencia humana.

Esta obviedad paradójica nunca se le escapó a Voltaire, Diderot ni al resto de los más esclarecidos miembros de la cruzada enciclopedista. Cuando ellos denunciaron y combatieron a los "creyentes", nunca pretendieron acabar con quienes conjeturan más allá de lo que pueden comprobar -ellos mismos lo hacían constantemente- sino con los que en nombre de su inverificable certidumbre persiguen y coaccionan a quienes viven según convicciones diferentes. Porque el creyente peligroso no es quien reivindica su fe como un derecho personal, sino quien pretende convertirla en un deber "para todas y todos", como dicen ahora. Voltaire les caracterizaba con el lema "piensa como yo o muere", todavía vigente hoy de forma literal en algunas siniestras teocracias aunque en nuestras sociedades democráticas haya sido sustituido por una fórmula menos sanguinaria: "Piensa como yo o muere... socialmente".

... el Estado se mantiene laico para que los ciudadanos puedan serlo o no serlo según su criterio.

Y las convicciones de cada cual así amparadas no se refieren solamente a cuestiones religiosas o metafísicas, sino también a estilos de vida. Son estos últimos los más difíciles de soportar para los creyentes actuales, que solo se encuentran a gusto en la unanimidad de comportamiento y están dispuestos a exigirla de acuerdo con elevados principios morales... que dejan de serlo, claro, en cuanto se les impone por decreto.

viernes, 30 de abril de 2010

Pequeño ensayo respecto de liberalismo, religión y creencias. Parte III


Antes de continuar con las ideas respecto de ¿Por qué aún aceptamos la religión? quiero finalizar el Pequeño ensayo respecto de liberalismo, religión y creencias.

Además de haber tratado en su momento el porqué considero que las religiones y creencias limitan la libertad y la propiedad, cabe apuntar que atenta contra las ideas respecto del orden espontáneo de la moral y la ley. Según la mayoría de religiones el ser humano responde a normas determinadas por un ser supranatural. Ello, por sí mismo, elimina cualquier posibilidad del nacimiento de normas morales o éticas de forma espontánea, derivadas de las necesidades propias de la interaccion humana.

Esto significa que las normas religiosas (constituídas finalmente en dogmas de aplicación irrestricta e irrefutable, al ser de carácter divino) deben mantenerse sin tomar en cuenta los cambios sociales y las necesidades que de ellos se derivan.

Por ejemplo: la contínua condena al homosexualismo por motivos religiosos e incluso, en algunos países (la mayoría teocráticos), la penalización de dichas conductas representan la aplicación de normas religiosas dogmáticas que no toman en cuenta las necesidades sociales y su evolución.

Aunado a ello el liberalismo aboga en gran medida por mantener una postura humanista que pone al centro de la ecuación (económica, social o política) al ser humano como tal y no como ser dependiente de otros mientas que la mayoría de creencias y religiones, como se ha mencionado en la primera parte del ensayo, requiere que el ser humano sea el ejecutor de predeterminaciones divinas, con un futuro preestablecido.

Cabe apuntar que está prefectamente entendido que el liberalismo pregona por la tolerancia religiosa y el ensayo no pretende, bajo ningún aspecto, vulnerarla. Es simplemente un llamado de atención para establecer que si bien se debe otorgar los mismos derechos y obligaciones a todas las personas, independientemente de sus creencias, estas no puden ir acorde a dicho pensamiento por que atentan en mayor o menor medida contra sus fundamentos.

miércoles, 21 de abril de 2010

Pequeño ensayo respecto de liberalismo, religión y creencias. Parte II


En la entrada anterior expresé mis ideas respecto del porqué considero que la religión restringe la toma de decisiones de forma libre. Ha quedado claro que el someterse o permanecer en una religión es una decisión libre en la mayoría de los casos, lo que pretendo hacer acá es comparar los principios del liberalismo moderno con los dogmas religiosos (especialmente los judeo-cristianos, si vale el término)... de hecho, para los católicos y según la "Enciclopédica Católica" el
... Liberalismo, por proclamar la absoluta autonomía del hombre en el orden intelectual, moral y social, niega, al menos prácticamente, a Dios y a la religión sobrenatural. Si se desarrolla lógicamente, conduce a la negación teórica de Dios, colocando a la humanidad deificada en lugar de Dios; ha sido censurado en las condenaciones del Racionalismo y el Naturalismo. [...]

Creo que la condena se aplica a la mayoría de religiones ya que no depende de estas sino del propio liberalismo y es por ello que no encuentro cómo, siendo coherente consigo mismo, se pueden amparar y defender las ideas liberales y las religiosas de una misma forma.

Por ejemplo: hace poco escuché la férrea oposición a la Ley de Planificación Familiar, alegando que el Estado no puede injerir en la esfera de derechos del individuo pretendiendo educar sexualmente a sus hijos pero las mismas personas felizmente aceptan que sus curas o pastores les digan cuándo, cómo y con quién pueden tener relaciones.

Pareciera ser que son dos personas distintas en un mismo cerebro.

Ahora bien, en esta segunda parte trataré de demostrar por qué las religiones limitan la propiedad del ser humano.

Considero que las ideas religiosas, en su gran mayoría, atentan contra la principal propiedad del ser humano siendo ésta la propia existencia. Las religiones atribuyen a un ser superior (dios) la propiedad exclusiva de la existencia de una persona. El ser creador y decisor no es finalmente el individuo, sino dios. Es por ello que el ser humano únicamente es depositario de su existencia, de su vida y por lo tanto debe de cumplir con ciertos objetivos y lineamientos que no nacen y/o dependen necesariamente de su escala de valores. Así, la existencia no debe responder a las necesidades propias del individuo. Responde entonces a las directrices de un ser distinto a él mismo y, en el peor de los casos la comunicación entre dicho ser y el individuo está dirigida por ciertos grupos. Dicho se de paso, al no existir comunicación directa, real y objetiva entre el ser superior y el individuo, la comunicación queda limitada a lo que dichos grupos dicen que el ser dijo o que el ser quiere. Para el creyente la voluntad queda limitada a las decisiones de otros ya sea el ser sobrenatural o sus supuestos emisarios.

La vida no es entonces un fin en sí mismo, sino un medio para alcanzar otros fines siendo estos los que previamente han sido predeterminados por el ser superior o simplemente los que los grupos han decidido. Dicha situación se agrava por el hecho que los referidos fines son alcanzables en un plano supraterrenal, no demostrado e improbado aún.

En otras palabras el ser humano debe encaminar su existencia, la cual no le pertenece, a cumplir con fines predeterminados para acceder a un premio sobrenatural...

No creo que en ese escenario el individuo pueda alegar efectiva propiedad de su propia existencia. De hecho en las religiones derivadas del judaísmo y este propio, el destino está predeterminado por dicho ser y si bien existe el libre albedrío, el ser superior es omnisciente y por lo tanto conoce desde el momento de la creación de cada individuo lo que éste decidirá... ¿paradoja o círculo vicioso? es un absurdo.

Finalmente cuando la existencia es concebida para cumplir con los deseos de otro, la vida se convierte en un monólogo para agradar a ese otro, a un ser fantástico en este caso.

Obviamente la idea que el ser humano no es propietario de sí mismo y que responde a intereses de terceros tiene consecuencias. Una de ellas es que en virtud que el ser humano no es propietario de su propia existencia, de su destino, mucho menos lo será respecto de sus bienes. Estos bienes le son conferidos para cumplir con los fines "dictados" por el ser supremo y, por lo tanto, siempre dependerán de la idea que están en la esfera de derechos del individuo como en un depósito, en primera instancia para cumplir con las necesidades personales, pero en última instancia para responder a las necesidades del ser superior.

Ejemplos de cómo la religión ha tomado (por propia voluntad o a la fuerza) la vida y bienes de otros para sus propios fines hay y muchos. La historia debe de servirnos de referente en la toma de decisiones y la historia nos enseña que ha habido todo tipo de abusos y violaciones a los derechos de los individuos en nombre de un dios, de la verdad absoluta e irrefutable y es por ello que en una próxima entrega trataré de hacer ver porqué la religión atenta contra el postulado de generación espontánea de normas morales y éticas derivadas de la interacción de los individuos en sociedad.

martes, 13 de abril de 2010

Pequeño ensayo respecto de liberalismo, religión y creencias. Parte I


Este es un pequeño ensayo que me ha estado dando vueltas en la cabeza desde hace tiempo ya y es que la verdad no entiendo como alguien que considere el liberalismo como una corriente ideológica veraz puede continuar siendo religioso o, creyente en un orden estricto.

Las bases del liberalismo moderno son respeto a la libertad y propiedad y ambos son vulnerados en mayor o menor medida por la religión.

La religión limita siempre y elimina en algunos casos el principal aspecto de la libertad individual que es poder escoger sin coacción o amenaza alguna.

La religión ha decidido e impuesto qué es bueno y qué es malo. Algunas veces esas valoraciones devienen de la interacción social y simplemente han sido adecuadas a las normas religiosas por lo que en ese caso responden a necesidades de convivencia entre los individuos (por ejemplo, no matarás o no robarás). Sin embargo en muchos otros casos estas valoraciones responden a necesidades propias del religioso o grupo religioso que las dicta (por ejemplo, es malo no dar diezmo o es malo utilizar anticonceptivos).

Es allí donde se vulnera directamente la libertad del individuo ya que la religión determina mediante valoraciones subjetivas y dogmáticas, no consecuentes con las necesidades sociales, lo que debe ser bueno y malo para cada individuo independientemente de las necesidades propias de cada uno, penando con castigos fantásticos la falta de cumplimiento de sus dogmas.

El sólo hecho de penar o premiar la decisión de un individuo para satisfacer intereses ajenos a este o para hacer cumplir una idea impuesta constituye una coacción toda vez que se trata de influenciar la voluntad de una persona ofreciendo una dádiva fantástica o, como se ha mencionado, amenazando con penar la falta de cumplimiento con un supuesto castigo. Cabe resaltar que ni el premio ni el castigo están probados, por lo que son promesas de dudosa aplicabilidad.

Pese a ello todo creyente ve influenciado su marco de decisión y acción toda vez que se le obliga a valorar y sopesar aspectos que no están relacionados entre la causa (dogma o norma impuesta) y el efecto (pena o castigo). Aseveraciones como "si no diezmas incumples con órdenes divinas" o "si utilizas anticonceptivos atentas contra la vida" y en ambos tendrás un castigo divino no son más que coacciones y amenazas para que una persona haga algo que satisface a ciertos grupos religiosos, más no a la colectividad. No son obligaciones sociales que respondan a la generación de prohibiciones, sino que son meros dogmas que limitan la toma de decisiones correctas.

Claro está que el individuo religioso puede no acatar las normas o dogmas religiosas (de eso es libre, así como es libre de no ser religioso), pero en ese caso habrá incumplido con ellas y de acuerdo a sus creencias será objeto de un castigo. Puede que este castigo sea inexistente, que es lo más seguro, pero no por ello deja de influenciar sus acciones. Ello sin tomar en cuenta el reproche y discriminación que sufriría quien incumple dentro de su comunidad religiosa.

En todo caso las normas religiosas efectivamente limitan la facultad de decidir libremente al imponer coacciones y amenazas a quien incumple con sus normas.

Por si lo anterior no fuera suficiente, en principio cada religión dice ser la única, correcta y portadora de la verdad absoluta, por lo que quien no está con ella está equivocado. La religión impone dogmas e ideas que el creyente debe aceptar sin chistar, sin dudar y sin opinar ya que hacerlo presupone falta de fe y, en consecuencia, un muy castigo fantástico por ello.

La religión requiere que se crea indudablemente en lo que pregona. Puede ser la idea de un dios, la idea de un muerto que resucita, la promesa de vírgenes si te inmolas o la idea de una mejor cosecha previo sacrificio, finalmente eso no importa sino que lo importante es que se necesita renunciar al conocimiento, la razón y la lógica para creer en las ideas religiosas. No existe concatenación de ideas entre el dogma de creencia obligatoria y la supuesta consecuencia o fin que se presigue.

Es por ello que las ideas religiosas limitan la libertad de pensar y analizar del individuo al considerar que cuentan con la verdad absoluta e indudable y que por tal motivo, todo aquel que pretenda lo contrario a sus ideas está equivocado y es sujeto de, tal y como se ha referido, males o castigos divinos. La religión violenta la idea que el hombre es un ser pensante, capaz de tomar decisiones con base en la razón y la información que puede obtener.

Pensar por sí mismo está limitado dentro del ámbito religioso y eso es un hecho. Se permite que el individuo pueda tener ideas propias hasta cierto punto, pero nunca se permitirá que el individuo cuestione los dogmas de fe, las verdades absolutas sobre las cuales se funda cualquier religión y eso es limitar al punto de pretender anular la libertad del individuo al no permitírsele siquiera tener una idea propia de su entorno, de su ser y de su futuro.

La religión violenta la idea que el ser humano debe buscar por sí mismo la verdad al tratar de imponer la propia.

Espero poder continuar con la relación entre liberalismo, religión y propiedad en una próxima entrega.

martes, 23 de marzo de 2010

Lectura recomendada: Paganismo en Semana Santa

Artículo copiado literalmente de Prensa Libre, en su edición del 21 de marzo del 2010, en el cual se realiza un interesante estudio de los orígenes de la Semana Santa, la cual como prácticamente todas las costumbres de la Iglesia nació de la adopción y transformación a su propio beneficio de ritos paganos:

Paganismo en la Semana Santa

Los huevos de Pascua, los conejos, los juegos en los que los niños buscan golosinas escondidas o las fogatas han sido formas paralelas de evocar la Resurrección de Jesús, pero sus orígenes paganos se deben a las antiguas civilizaciones que consagraban la llegada de la primavera.

POR BRENDA MARTÍNEZ Guatemala

Según la Enciclopedia Católica, “numerosas costumbres paganas destinadas a dar la bienvenida a la primavera se fundieron en la fiesta de Pascua” como el huevo, símbolo de vida y germinación en la cultura griega y romana, en la mitología del norte de Europa o en China; o el conejo, símbolo de fecundidad en el antiguo Egipto.

“La Iglesia —de acuerdo con la Enciclopedia de la Religión— no se opuso al huevo de Pascua porque aportaba un símbolo poderoso de la resurrección y de la transformación de la vida en muerte”.

En la Edad Media se extendió la costumbre de regalar huevos por Pascua, y para que fueran más preciados, se decoraban al pintarlos o incluso en las cortes europeas se bañaban en oro.

Los fuegos que se encendían en las fiestas paganas para espantar a los espíritus del invierno se asemejan a los de las celebraciones de la vigilia pascual, que simbolizan la luz de la Resurrección.

En Irlanda, San Patricio introdujo esa práctica, con el fin de sustituir la costumbre de los druidas, de encender hogueras en honor a la primavera, por el símbolo del fuego religioso y cristiano, en honor a Cristo.

El conejo no tiene en cambio ninguna conexión con la Pascua, pese a lo cual se ha convertido en los países anglosajones y del centro y norte de Europa en un personaje similar al de Santa Claus.

La simbología del conejo posee un alto contenido pagano al representar la fertilidad, debido a que es un animal capaz de dar a luz hasta 20 crías al año.

Origen de la “Pascua”

En inglés y en alemán el nombre que se da a la Pascua tiene también orígenes paganos.

Easter, en inglés, viene según Beda, el Venerable, —un erudito monje inglés del siglo VIII—, de Eastre, la diosa anglosajona de la primavera y la fecundidad, que a su vez sería la versión europea de Ishtar —también conocida como Astarte—, diosa babilonia de similares atributos.

En Europa, ese festival era dedicado al equinoccio de la primavera, el 21 de marzo, en el que se celebraba el fin del frío y la oscuridad, y la vuelta a la vida después del invierno.

En Babilonia se creía en una vieja fábula acerca de un huevo de gran tamaño que supuestamente había caído desde el cielo al río Éufrates. De ese huevo extraterrestre —de acuerdo con la historia— fue engendrada Ishtar.

Ostern, el nombre alemán, tendría el mismo origen —derivado de la antigua divinidad de la primavera llamada Ostara—, aunque también se relaciona con la palabra Osten (este), el levante de donde viene la luz del renacimiento primaveral. De ahí se desprende que los huevos de Pascua se pinten como rayos del Sol que renace.

En las culturas griega y latina había también diosas, como la de la tierra, Cibeles, que se festejaban en estas fechas.

La cuarentena —período de 40 días en los cuales los católicos se abstienen de comer carne— es básicamente el ritual pagano dedicado a los 40 días de duelo por la muerte del esposo de Ishtar, Tamuz, que culminaba con la conmemoración de su resurrección, precisamente el domingo después de la primera luna llena que sigue al equinoccio de primavera.

En español, Pascua se deriva de la palabra Pesach, nombre hebreo para las pascuas, una festividad judía que dura entre siete u ocho días, en recuerdo del éxodo y la libertad del pueblo judío que escapó del dominio egipcio en tiempos de Moisés (1513 a. C.).

La cercanía entre ambas comunidades debió de fomentar que muchas iglesias cristianas consideraran la Pascua judía como la fecha idónea para rememorar la Muerte y Resurrección de Jesús.

Por tanto, la conmemoración de la Semana Santa como tal se estableció en el Primer Concilio de Nicea, en el 325 d. C. Con ese decreto, la Iglesia quiso poner término a los ritos paganos, al transformarlos en actos de fe cristianos.

En el proceso de evangelización —como ha ocurrido durante la historia de la Iglesia—, en lugar de intentar suprimir los ritos paganos populares establecidos, era más fácil adjudicar a esas festividades una nueva interpretación cristiana, al conservar costumbres y símbolos asociados al día de fiesta.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Lectura recomendada: Doce Mitos de las Interpretaciones Homofóbicas de Romanos 1:24-27


Cardenal Lozano aclara que no condenó a homosexuales, solo citó a San Pablo, total Pablo no se puede defender...

A lo que Lozano se refiere es a la Carta de Pablo a los romanos específicamente el pasaje: 1, 21-31, pero ¿qué pasaría si se estudia a fondo dichos pasajes?, ¿efectivamente Pablo condena la homosexualidad por sí misma...?

Según este interesante estudio llamado Doce Mitos de las Interpretaciones Homofóbicas de Romanos 1:24-27 del Reverendo Dr. Tom Hanks (cosa rarísima a mí parecer) no es así.

Lo dejo en PDF en descarga directa haciendo clic sobre la imágen:



O, en lectura directa en este blog, haciendo clic acá para ver u ocultar (+/-)

viernes, 30 de octubre de 2009

Artículo recomendado: ¿Es satánico el Halloween?


Responder la pregunta del título es sencillo: Es satánico sólo para quienes creen en satanás.

Aunque la respuesta parezca absurda, es así. El halloween no tiene ningún origen satánico como fácilmente puede determinarse siendo medianamente objetivo. Para el efecto cito un reportaje extraído de esta fuente:

El antropólogo Celso Lara explica que dicha festividad se deriva de una la celebración que hacían los celtas cada 31 de octubre, cuando esperaban el nacimiento del sol, y concluía el 11 de diciembre, con el Día de Santa Lucía, que aún se celebra en Suecia. También era para conmemorar a sus antepasados.

* Para ayudar a que saliera el sol, los pobladores se disfrazaban y sonaban piedras, tambores y otros instrumentos para que las tinieblas desaparecieran y llegara el astro rey.
* El traslado de la celebración a las Américas se dio a partir del siglo XIV. Con la Segunda Guerra Mundial se convierte en una fiesta profana.
* “La fiesta no tiene nada de diabólico. Se hace porque esperaban la llegada del sol, como esperamos que llueva”, afirma el también catedrático de Antropología de la Religión.
* Lara explica que la fiesta viene a propagarse también con las tiendas de conveniencia y que empieza, sobre todo en América, con el intercambio de la calabaza y dulces.
* “A lo largo de la historia va a profanarse esa festividad, se vuelve una gran fiesta de disfraces”, dice. Agrega que tal actividad se vive más entre jóvenes y niños de clase media alta.


En otras palabras, su origen es el de una tradición de un pueblo pagano lo cual no significa que tenga relación con "el Diablo" o algo parecido.

Pese a ello las religiones (sobre todo las cristianas) se han dado a la tarea de satanizar esta celebración, alegando la existencia de seres fantásticos, brujas, diablos, monstruos y demás seres, que se ven atraídos específicamente en esa fecha, sin que exista motivo alguno que sustente dicha situación... bueno, con motivo ya que no hay que olvidar que las religiones viven y susbsisten del miedo que generan, manteniendo en la ignorancia a sus creyentes.

Sin embargo, lo que olvidan recordar quienes satanizan la noche de brujas, dándole parámetros de malvada y diabólica, son las cacerías que sus antecesores creyentes hicieron en quienes tachaban de brujas y para muestra, un ejemplo:



Fuente de la imágen.

Finalmente, quienes pretenden dar carácter de satánico a una celebración olvidan que sus religiones efectivamente cometieron actos que por mucho, dejarían corto a Satanás si existiera...

viernes, 4 de septiembre de 2009

Lectura recomendada: "Amor a Dios... y al Dinero" (artículo de prensa)

No es un secreto el hecho que todas las religiones cristianas / católicas o relacionadas a estas ideas piden dinero.

Ya sea de forma indirecta, pasando la cestilla de la recolección a media misa o directamente diciendo que la salvación es directamente proporcional al diezmo...

Hoy les presento un excelente artículo del New York Times llamado "Amor a Dios... y al Dinero" de Laurie Goodstein en el cual retrata perfectamente estas estafas en el nombre de Dios:

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La totalidad de suplemento donde aparece la nota acá, en PDF y descarga directa:




Los participantes (charlatanes-pastores o borregos-fieles) del "Evangelio de la Prosperidad" consideran que serán beneficiados económicamente por intervención divina, por lo que a mayor aporte, mayores serán las influencias divinas.

Muchos estafadores se han hecho multimillonarios timando a creyentes cegados por tratar de encontrar la salida fácil a sus premuras económicas.

Personalmente se me asemeja a un pozo de los deseos:

Inviertes tirando monedas y pidiendo deseos con la esperanza que se cumplan, pero finalmente quién se queda con las monedas es el pozo, mientras que las peticiones se quedan en lo que iniciaron: simples deseos.

Para refrendar el siguiente vídeo:

viernes, 31 de julio de 2009

Lectura recomendada: Critica al Relativismo Moral



Últimamente la Iglesia ha utilizado la ambigua frase "Relativismo Moral" para condenar todo aquello que va en contra de lo que ellos mismos permiten.

Dicha frase presupone la existencia, en contrapartida, de un absolutismo moral, lo que a su vez presupone un conjunto de normas de aplicación obligatorias en sí mismas. El problema es ¿cuáles son esas normas que sustentan el absolutismo moral?, es obvio que en el caso de la Iglesia son las normas que ellos mismos determinan como tales, de forma unilateral y subjetiva.

La lectura está extraída de aca:

Relativismo moral (crítica)


El relativismo moral se plantea en el supuesto en el cual el sistema de las normas morales de un grupo o de un pueblo sea distinto del sistema de las normas morales de otro grupo o de otro pueblo. Sin embargo, el concepto mismo de relativismo moral es ambiguo, por cuanto en él se encierran dos situaciones factuales totalmente distintas, desde el punto de vista de su formato lógico, por un lado, y dos perspectivas también diferentes en lo que concierne a la cuestión de la fundamentación de esos sistemas.

Situaciones factualmente diversas:

(A) La situación en la cual se constata, como cuestión de hecho, la diversidad de sistemas morales de diversas sociedades que suponemos mutuamente aisladas (o dadas en perspectiva «distributiva»).

(B) La situación en la cual la diversidad de esos sistemas morales aparece cuando son adscritos a sociedades que se suponen en contacto o proximidad de contacto o confrontación mutua (es decir, en perspectiva «atributiva»).

Modos diferentes de entender la cuestión de la fundamentación:

(a) El absolutismo moral, a priori, del sistema de la moral. Se supondrá que entre los diversos sistemas morales existentes debe ser posible una ordenación axiológica, de peor a mejor, en virtud de la cual sólo uno de los sistemas históricamente dados, o una selección entre ellos, haya de ser considerada como el único sistema moral de validez universal. Sin embargo, acaso las evidencias con las que suele ser presentado el absolutismo del sistema de las normas morales se deba a que se tiene la mirada puesta en la universalidad de las normas éticas que, obviamente, han de darse siempre envueltas por las normas morales de la sociedad de referencia. Pero la compatibilidad, al menos parcial, de dos o más sistemas de normas morales dados con el sistema de las normas éticas (o con una parte de esas normas) no autoriza a deducir la compatibilidad de esos sistemas de normas morales entre sí.

(b) El relativismo moral, que postula la equivalencia moral de los diversos sistemas morales constatados, al negar la posibilidad de declarar válidos o inválidos, en función de una tabla absoluta de valores universales, a determinados sistemas morales. Por ejemplo, las normas morales de un grupo V que existe en el seno de un Estado E pueden dirigirle al ejercicio de una política de violencia y de terrorismo. El relativismo moral propugnará que el sistema de las normas de V es tan válido (para V) como el sistema de las normas represivas de E lo es para E (tanto si éstas envuelven violencia terrorista como si no envuelven un «terrorismo de Estado»).

En la situación (A) el relativismo moral puede declarar equivalentes moralmente a los diversos sistemas de normas morales, pues aquí relativismo moral equivale a un formalismo funcionalista de los sistemas morales, apreciados por su forma funcional y no por su materia. Pero en la situación (B) los postulados del relativismo se oscurecen. Ya no será posible, en virtud de la materia, mantener la tesis de la equivalencia moral de los sistemas morales enfrentados, puesto que ahora entran en liza los contenidos, la materia normalizada por esos sistemas morales. Si el grupo V de nuestro ejemplo anterior, al enfrentarse con E, manteniendo sus normas morales, llega a ser aplastado, habrá que concluir, en contra de todo relativismo, que las normas morales de E son superiores a las de V; su impotencia objetiva (siempre correlativa a la potencia de E) demostraría el carácter utópico (por tanto, contradictorio) de su sistema de normas morales (políticas), por tanto, su incapacidad para cumplir sus propios objetivos. Pero si, a su vez, las normas morales de E le condujesen a un estado tal en el cual V lograse sus objetivos, entonces el sistema moral de V demostraría ser superior al de E. Hay que considerar, por tanto, que el único fundamento de los sistemas morales, en situación distributiva, reside en su capacidad funcional (en su cooperación a la fuerza de cohesión del grupo) y que el único fundamento de los sistemas morales en situación de confrontación reside en su superior potencia, en su fuerza. Pero esta conclusión no significa que, por tanto «estamos reduciendo la moral a la ley del más fuerte». Puede siempre añadirse que el más fuerte lo es porque, entre otras cosas, tiene un sistema de normas morales que le permite serlo, es decir, porque reducimos la ley del más fuerte al sistema de las normas morales, materialmente entendidas, y no al revés. {SV 66-69}



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