jueves, 20 de mayo de 2010

Divagando sobre el juramento


Hoy estuve presente en la declaración oficial de un funcionario público y la juramentación inicia "Jura ante Dios..." por lo que me puse a pensar ¿qué haré cuando sea Presidente? de plano que no podré asumir el cargo por no poder hacer el juramento legal. La triste realidad del ateo.

Claro que podría preguntar: "¿a qué Dios se refiere?... ¿será Zeus, Odín o para no ser malinchista El Creador y Formador del Popol Vuh?" ya que la ambigüedad del juramento es absurda y da por sentado que todos consideran la existencia de Dios y no sólo eso, sino que el juramento presume que todos creen en ese Dios al que se le debe respeto y pleitesía cuando en la actualidad, incluso el creyente más reacio tiene su idea propia de Dios... siendo así el juramento se referiría al Dios que cada uno considera como real y personal pero, y si mí dios personal me permite, bajo ciertos aspectos muy especiales las mentirillas blancas ¿de qué sirve el juramento? y es allí a donde va todo esto: el referido juramento es un resabio medieval de la injerencia de la Iglesia en el Estado, es absurdo y discriminatorio, subjetivo y al final inútil pero presupone una traba jurídica para quienes no creemos en dios ya que siendo consecuentes con las ideas y los actos, el ateo debería de expresar su imposibilidad de jurar por Dios ya que eso implicaría que la aceptación de la existencia del referido ser, con las correspondientes consecuencias legales… absurdo pero cierto, cosas que deben cambiar en un efectivo Estado de Derecho donde las creencias religiosas en nada tienen que ver con la igualdad ante la ley.

5 comentarios:

C. Marat dijo...

Me temo que así es en los países latinoamericanos (con excepciones), dominados por la influencia católica. También es así en EE. UU., me acuerdo bien de la ceremonia religiosa que fue la asunción de Obama.

Mar-o dijo...

Entonces este asunto a parte de ceremonial, es legal...es decir que está establecido en algunos paises como ley, y todo nuevo representante público debe someterse a tal acto y de no aceptar hacer tal juramento no puede ocupar el dichoso y beneficioso cargo.

Señor de Xibalba dijo...

Hola, gracias por los comentarios

Asi es Mar-o, es parte del ritual de toma de posesión de cargos públicos y/o de juramentaciones para declarciones oficiales.

Chicho dijo...

Perdón por mi ignorancia, pero no sé conozco los "rituales" en Argentina. sin embargo, yo también estuve pensando en ello. ¿Como puede un ateo apoyar la mano sobre una Biblia y hacer un juramento? ¿Qué sentido tendría? ¿Qué sentido tiene para alguien? Porque al final de cuentas, no hay nada ni nadie que nos obligue a complir ese juramento.

Es complicado, pero hay situaciones peores dentro del Estado; pártes de éste donde la iglesia no debería existir, pero erradicarla no va a ser nada fácil.

Anónimo dijo...

En Argentina el estado NO es laico (que yo sepa).
En Uruguay el estado por suerte es laico (lamentablemtne, no así la maoría de la sociedad) y no se jura nada por ningún dios (por suerte).