lunes, 30 de noviembre de 2009

La peligrosa Declaración de Manhattan


La Declaración de Manhattan (abajo la versión en español resumida) es una declaración conjunta realizada por la Iglesia católica, la Iglesia ortodoxa y las iglesias evangélicas y anglicanas de los Estados Unidos, el viernes 20 de noviembre en el National Press Club di Washington.

Dichas instituciones religiosas han unido las ideas y creencias que tienen en común para realizar una declaración que contienen sus propios prejuicios.

La declaración se refiere a tres puntos básicos:

  1. Defensa de la vida, condenado el aborto, el suicido asistido y la eutanasia.
  2. Defensa del matrimonio, condenando cualquier unión que no sea hombre mujer.
  3. Aboga por el respeto a la libertad religiosa y la objeción de conciencia y estableciendo la posibilidad de no acatar normas que sean "injustas".

Personalmente me llama mucho la atención de la postura católica. Según ellos, la única forma de salvarse es estando dentro de la Iglesia, por lo que ortodoxos y evangélicos no son personas salvas. Pese a ello (tal es el caso del llamado que hizo Benedicto para aceptar anglicanos) prefiere dejar de lado esas pequeñeces (como unirse a quienes se irán al infierno) y congregarse en lo que les une con otras creencias: los dogmas absurdos, la discriminación y los abusos, entre otros aspectos.

La finalidad de esta declaración es generar un grupo de presión al Gobierno gringo, específicamente a Obama y, para ello, invita incluso a la desobediencia civil respecto de aquellas leyes que ellos mismos deciden que son "injustas".

La declaración es más peligrosa de lo que aparenta toda vez que para el fanático lo justo o injusto no lo decide un juez o una "autoridad terrenal", sino Dios a través de su "delegado en la tierra", quien a su vez responde (en el mejor de los casos) a lo que él cree que "dios" quiere... no está de más considerar que confiar en quien depende de un ser que no se comunica claramente de forma alguna resulta bastante riesgoso para todos.

Estas ideas de lo que Dios quiere han sido las generadoras de guerras de todo tipo: Las Cruzadas son un buen ejemplo de ello. En éstas se les hizo creer a los cristianos de ese tiempo que Dios quería recuperar las tierras sagradas en manos de los infieles. El resultado: sufrimiento, enfermedades, muertes.

También es importante determinar que lo justo o injusto no resulta ser un valor absoluto y que finalmente, lo que probablemente sea injusto para ellos, será justo para una pareja del mismo sexo que pretenda casarse o una mujer que decide que interrumpirá el embarazo, producto de una violación.

Lo que efectivamente debe quedar claro es que cualquier norma o directriz religiosa que estas instituciones deseen darle a sus fieles debe enmarcarse dentro de sus atribuciones, sin injerir, de forma alguna, con la actividad del Gobierno ni ejercer presión sobre actividades estatales.

Asimismo que las normas o directrices que fijen para sus miembros, deben aplicarse a sus miembros y NUNCA a toda la colectividad, situación que estos religiosos no toman en cuenta al solicitar respeto a sus creencias o ideas, pregonando que todo debe respetar su forma de pensar PERO ellos no respetan las de quienes no forman parte de su congregación

Del mismo modo es importante que el Gobierno, a no ser que exista un riesgo respecto de la seguridad individual o colectiva, no injiera en las actividades de estas instituciones religiosas PERO tampoco debe dejarse manipular por ideas que se escudan bajo el argumento de "violación a la libertad religiosa" u "objeción de conciencia" para no acatar normas legalmente emitidas que efectivamente normen realidades sociales que deben ser debidamente reguladas, toda vez que dichas normas deben responder ante la necesidad real y tangible de individuos y no ante seres mágicos o fantásticos.


Para quien desee leer acá Manhattan Declaration Executive Summary: clic para ver u ocultar (+/-)

3 comentarios:

C. Marat dijo...

"me llama mucho la atención de la postura católica. Según ellos, la única forma de salvarse es estando dentro de la Iglesia, por lo que ortodoxos y evangélicos no son personas salvas. Pese a ello prefiere dejar de lado esas pequeñeces (como unirse a quienes se irán al infierno) y congregarse en lo que les une con otras creencias: los dogmas absurdos, la discriminación y los abusos"

No podría estar más de acuerdo. Estos oscurantistas coaligados intentan frenar el cada vez mayor descrédito de las religiones generando un grupo de presión para, obviamente, salvar el negocio de sus iglesias.

Saludos.

Despredicador dijo...

La verdad es que sí suena muy peligroso. Por lo visto ellos tienen derecho a abstenerse de cumplir las leyes civiles que vayan contra sus creencias religiosas pero nosotros no tenemos derecho a abstenernos de cumplir las leyes de un dios que no existe. ¿Hasta cuando vamos a tener que soportar los privilegios de las religiones? Que hagan lo que quieran con su vida, me parece muy bien que vivan según las normas de su secta, que se guíen por un texto escrito por algún esquizofrénico de hace 4000 años, pero ellos tendrán que dejarnos a los demás vivir en una sociedad libre de supersticiones absurdas.

Señor de Xibalba dijo...

Gracias por los comentarios:

Personalmente veo peligrosa la injerencia de instituciones religiosas en el campo legislativo, sobre todo si estas están a disposición de un ser imaginario que sólo ellos conocen.

Saludos