viernes, 12 de junio de 2009

El Dios de los Huecos... y algo más



La ciencia no tiene respuestas para todo. De hecho, las respuestas de la ciencia son objeto de revisión, mejora y cambio... no hay verdades absolutas.

Derivado de ello existe muchísimo conocimiento que la ciencia no tiene (aún) o cuyas respuestas, pese a nacer de un proceso lógico y estructurado, no han sido falsadas por imposibilidad de ello.

Estas respuestas inexistentes constituyen un hueco en el conocimiento, una falta de certeza sobre lo que ha ocurrido, ocurre o, en su caso, ocurrirá en el futuro. De hecho no sabemos mucho de nuestro pasado, no conocemos efectivamente porqué pasan las cosas y, no sabemos que pasará en el futuro.


ANTES ERAN MUCHOS MÁS:

Estos huecos de la ciencia eran muchísimos más en la antiguedad: se desconocía cómo se generaban los truenos, el fuego, la lluvia, una buena cosecha, la concepción y el nacimiento, la muerte, etcétera, etcétera y, la respuesta a todos estos huecos del conocimiento fue: son producto de una deidad.

Todas las civilizaciones y sociedades antiguas tenían "respuestas" que explicaban los huecos de`su propio conocimiento: Un dios era el artífice oficioso de todo aquello que se desconocía:

  • En la mitología nórdica la respuesta al trueno fue Thor, en la mitología griega fue Zeus.

  • El dios del fuego fue Hefestos en la mitología griega, Agni en el hiduismo, Loki en la mitología nórdica, Kauil en la mitología maya.

  • El dios de la lluvia fue Tlatoc en la mitología azteca, Chaahk en la mitología maya, Júpiter en la mitología griega.

  • Dionisio era el dios griego de la fertilidad, en la mitología egipcia era Min, Chac en la mitología maya, Freya en la mitología nórdica.

  • El dios de la muerte fue Tanatos en la mitología griega, Yum Cimil en la mitología maya, Anubis en Egipto, Iama en el hinduismo...


Estos dioses constituían la respuesta a sus preguntas, explicaban su entorno y les proporcionaban seguridad y certeza.

Todos esos dioses fueron objeto de culto, de mistificación, recibieron sacrificios (incluso humanos) y se consideró su existencia como cierta, real e indudable durante siglos...

Actualmente muy pocas personas podrían creer en que efectivamente existe un dios que nos lanza rayos desde el Olimpo o, que es necesario realizar un sacrificio para embarazarse o, que habrá que rezarle a un dios para lograr una buena cosecha.

Algunos huecos del conocimiento han sido llenados con información fiable y aceptada, adquirida a través de la ciencia con base en un proceso lógico y estructurado (método científico), conocimiento que nos explica cómo y porqué ocurren dichos fenómenos.

Otros, por el contrario, permanecen vacíos o con respuestas probables o posibles.

ALGO DE NEUROCIENCIA:

Actualmente se ha podido determinar que existe una necesidad del cerebro de explicarnos nuestro entorno, dándonos respuestas que pueden ser incluso inventadas. Lo importante para el cerebro es darnos herramientas que nos permitan entender y, con base en dicho entendimiento, generar un plan de acción.

También se ha determinado que la idea de Dios se ha acoplado a nuestras necesidades actuales de modo que al ser un concepto tan ambiguo puede ser cualquier cosa y encontrarse en cualquier lado.

EL DIOS DE LOS HUECOS... Y ALGO MÁS:

Sabemos que existen huecos en el conocimiento.
Sabemos que nuestras respuestas a las preguntas fueron divinizar dichos huecos de modo que existiera una repuesta.
Sabemos que algunos huecos del conocimiento fueron respondidos y otros aún no.

Actualmente rechazaríamos la idea de un dios del trueno, pero algunos aceptan la idea de un Dios Creador del Universo, ¿cuál es la diferencia entre uno y otro?

La respuesta, para este caso, es que el hueco del conocimiento que llenaba el dios del trueno fue cubierto por información demostrada... el hueco que llena un Dios Creador aún no está completa e irrefutablemente lleno por conocimiento, lo que permite la existencia de dicho Dios en ese aspecto.

Así como este ejemplo podemos encontrar que dios se presenta como respuesta a los vacíos de conocimiento, como el Dios de los huecos, de las preguntas sin respuestas.

Dicha situación presupone que todo aquello que tiene respuesta, que es entendida por la razón humana, escapa del dominio divino. De este modo el campo de acción de dios y en consecuencia su existencia divina se limita a preguntas sin respuesta.

No es mí intención ahondar en un concepto definido, sino considerar que además de los vacíos del conocimiento que se pretende responder con un simple "Dios lo hizo" o "Allí está Dios" o "Dios así lo quiere", la tendencia religiosa actual es mantener la existencia de dios con el pseudoargumento de todo cabe en lo posible y de este modo catalogarlo como cualquier cosa que justifique continuar creyendo. Estas tenencias new age, sobre todo, se verifican en dioses energía e incluso imposibles de conceptualizar.

Asimismo, las grandes religiones monoteístas, pretenden variar al Dios que está dónde no tenemos respuesta, para llenar huecos de conocimiento (lo cual les funcionó durante siglos), a la idea de un Dios siempre presente en todos nuestros actos pero fuera del campo natural, colocándolo en un campo sobrenatural, imposible de conocer para el hombre... ¿qué tal llamarlo amor? nadie lo mide, nadie lo ve pero todos lo habremos sentido...

Sin embargo, ambas situaciones constituyen en una forma absurda de mantener una creencia y son el resultado de la necesaria evolución de la idea de dios si es que quiere mantenerse vigente.

Afortunadamente lo que podemos aprender de nuestra historia es que a mayor conocimiento, menos respuestas inconsistentes... a mayores respuestas de fenómenos naturales, menos "causas" sobrenaturales.

La ciencia nos presenta respuestas reales, tangibles, probadas o comprobables, de acuerdo a nuestro actuar, ubicados en el campo natural, aplicables aquí y ahora... las religiones nos presentan dogmas que debes aceptar sin chistar, improbados e imposibles de demostrar. Dios es uno de ellos.

Es por eso que aunque la ciencia no tenga todas las respuestas, las pocas que tiene podemos considerarlas como correctas.

De allí se deriva que anteriormente los dioses de los huecos eran miles y que ahora, gracias a la ciencia son ¿2?, ¿3? definidos y muchos otros indefinidos, subjetivos, dependientes de mí propia forma de pensar (dios personal)... en ellos se basan las creencias de millones de seres humanos pero mediante la obtención de información correcta, el campo de acción y en consecuencia su existencia irá disminuyendo. Nos lo dice la experiencia y la observación. Solamente habrá que tener paciencia.



4 comentarios:

Mar-o dijo...

"Gracias a Dios son menos los dioses", me dijo un conocido religioso.

Es evidente que en el transcurso del tiempo, el desarrollo del conocimiento humano ha ido eliminando los tantos dioses que habitaron en nuestros pueblos, nos falta mucho, pero poco a poco se llega.

Saludos

Minerva dijo...

Hace tiempo leí un libro que se llama " Manual del Perfecto Ateo" y viene la historia de todos los dioses. Haces muy buen análsis. Un saludo.

Bayo dijo...

Hola Señor de Xibalba:

No encontré ningún email para escribirte, por eso lo hago aquí.

Lo que pasa es que ví una película que me parece que te va a interesar: The Man from Earth. Te la recomiendo, creo que te va a gustar.

Saludos.

Bayo

Señor de Xibalba dijo...

Gracias por los comentarios.

Bayo: Gracias por la recomendación y tienes razón, ahora ya aparece en la barra lateral.

Saludos.