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| Foto tomada de la galería de Discovery Channel |
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| Foto tomada de la galería de Discovery Channel |
La situación fue tan grave que la vida de José estuvo en riesgo y debía decidir entre operarse o morir. Afortunadamente, gracias a la CIENCIA, en el 2007 se logró realizar una operación en la cual se cauterizaban los vasos sanguíneos para evitar una transfusión. Así se respetaron sus creencias, creencias que le hubieran condenado a muerte.
Ciencia vs creencias... ¿cuál salvó a José? acá el creyente fanático mencionará que fue su dios particular, dependiendo de sus creencias, quien actuó a través de la ciencia y los médicos y demás. Claro que puede ser, como puede ser que no haya sido dios, sino satán o el unicornio rosa o Moneslov o una fuerza extraterrestre o ¿qué más se te ocurre? total, afirmar sin pruebas es de lo más sencillo.
Por otra parte, somos libres de creer lo que se nos ocurra. Somos libres de decidir, pero si dichas decisiones ponen en riesgo a quienes están bajo nuestro cuidado entonces ¿deben ser respetadas? José, de niño, pudo ser operado y es probable que no hubiera sufrido esta deformación pero quien debía cuidarlo puso por encima de su salud, de su bienestar, el fanatismo del Testigo de Jehová. Muchos hijos de Testigos de Jehová han muerto por no recibir transfusiones ya que como se mencionó en su momento, la transfusión de sangre conlleva la expulsión de la congregación y el fanático prefiere permanecer en la misma y seguir compartiendo la paranoia grupal, que salvar la vida de su hijo.
Solo el tiempo los juzgará, ya que por la malentendida libertad religiosa se permite y apaña la muerte y maltrato de niños (como José) que deberían ser protegidos por nosotros, como sociedad, en contra del fanatismo religioso.


