viernes, 23 de julio de 2010

Haz lo que digo, no lo que hago


Gracias a Luis F. Prieto me entero hoy del artículo pubilcado en El Mundo llamado Las locas noches romanas de los curas gays. Artículo con nombre pomposo que resume a su vez un artículo de la revista italiana Panorama. En ambos se informa de la investigación que un reportero y un cómplice con cámara oculta, realizaron respecto de las prácticas homosexuales de algunos curas. Hay incluso, según el propio artículo, una grabación de las relaciones sexuales de uno de los curas.

Como firme librepensador y consecuentemente defensor de la libertad de acción dentro de lo legalmente permitido, creo que cada uno es libre de hacer de su culo una fiesta. Sin embargo la cuestión a tratar acá es respecto de la hipocresía de estos y otros curas que como "escogidos de Dios" y fieles multiplicadores de las ideas de la Iglesia deben condenar a quienes no realicen las practicas sexuales permitidas. Haz lo que digo y no lo que hago:

No abuses de menores, pero obvia que se hace dentro de la Iglesia. No tengas relaciones sexuales fuera de matrimonio, menos aún homosexuales, pero obvia que se hace en la Iglesia.

Es fácil determinar que los escándalos sexuales de la Iglesia se presentan en dos sentidos: el primero y condenable, derivado de la comisión de delitos como abusos, violaciones, pederastía y otros y, el segundo derivado de las propias ideas retrógradas que la fomentan y nutren, y que no tendrían ningún problema si la misma Iglesia tuviera un visión distinta de la sexualidad. Por otra parte sería inocente creer que estas prácticas son nuevas dentro de dicha institución ya que lo que ha ocurrido es que la Iglesia ya no puede mantener en silencio sus propios "pecados".

1 comentario:

Jack Rational dijo...

¡Y esos son los mismos que después pontifican con voz melosa en contra del sexo!

En un debate acerca de la ICAR, Stephen Fry (cuya intervención traduje y publiqué ayer en mi blog) dijo:

Hay algo tan extraño en esta iglesia. Está obsesionada con el sexo, absolutamente obsesionada. Ahora, ellos dirán "ustedes con su sociedad permisiva y sus chistes ofensivos están obsesionados". No. Nosotros tenemos una actitud saludable, nos gusta, es divertido, es alegre, porque es un impulso primario; puede ser peligroso, oscuro, dificultoso, es un poco como la comida en ese sentido, pero más excitante. Las únicas personas que están obsesionadas con la comida son los anoréxicos y los obesos mórbidos, y eso, en términos eróticos, es la Iglesia Católica, en pocas palabras.

Saludos!