sábado, 29 de agosto de 2009

Abusos y limitaciones a la libertad: Venezuela, juguetes y videojuegos


El blog fue creado para escribir sobre lo que me molesta, especialmente cuando hay limitaciones absurdas a las libertades individuales ejecutadas por instituciones religiosas o gubernamentales.

Sobre todo se ha enfocado a la religión que es el área donde más limitaciones absurdas se realizan, sin embargo no son las únicas ni mucho menos.

En Venezuela: Un proyecto de ley aprobado en una primera discusión en la Asamblea Nacional busca prohibir la fabricación o venta de cualquier juego que implique el uso de la violencia para obtener el triunfo.

A algunos podrá parecerles absurda la entrada ya que al final de cuentas ¿qué importan los juguetes y los vídeojuegos? sin embargo el efecto es mucho mayor: la limitación de las libertades individuales se inicia con la limitación a la libertad de decidir y de propiedad.

Si yo no tengo certeza jurídica en lo que es mío y decidir sobre lo que es mío, simplemente se ha coartado mí capacidad de escoger, pero es no es todo: esa capacidad de escoger que me corresponde por derecho, ha sido arrogada a un tercero llamado Estado, quién de forma unilateral establece que (en este caso) ciertos juguetes y vídeojuegos son "malos" y que por ello, no puedo comprarlos o producirlos.

Cabe apuntar que no existen estudios que relacionen indudablmente la violencia en estos artefactos con efectos en la vida real, pero en todo caso si fuera así, la decisión de adquirirlos le corresponde al individuo, nunca al Estado.

¿Qué vendrá ahora? censura en la televisión, el cine, la literatura, el arte, la música... eso es censura pura y dura, de la línea "Index Librorum Prohibitorum" de la Iglesia Católica que, con el mismo argumento, es decir que los libros incluidos en el índice eran perniciosos para la fe y que hacían un bien, censuró varias publicaciones.

El riesgo es obvio y latente: Cuando un ente (cualquiera) decide qué puedo producir y qué puedo comprar sin que exista sustento objetivo, se ha limitado mi derecho a escoger y mí derecho a la propiedad, en consecuencia, se ha limitado mí esfera de derechos como ser humano, algo que no se puede permitir bajo ningún punto de vista.

3 comentarios:

Bayo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Bayo dijo...

Hola:

Te encuentro toda la razón. Yo encuentro que la "anarquía" es a lo máximo que puede aspirar el ser humano (utopía). Sin embargo, en la sociedad actual, basada totalmente en el dinero, es necesario que exista un organismo regulador. Digo esto, porque, al parecer, un individuo es libre para escoger, decidir y a tener propiedades solamente si tiene dinero.

Por otro lado, si un individuo decide matar a otro es fundamental que exista un tipo de censura a su desición. Otros ejemplos, podrían ser la fabricación de armas, el adoctrinamiento religioso, el maltrato animal, etc. Por todo esto, he pensado mucho en el tema y he conluído que si las acciones de un individuo contribuyen al bien común, no merecen ser censuradas.

Pero, te lo repito: en el fondo estoy de acuerdo con lo que dices, aunque trato de ser bien precavido cuando hablo de las libertades individuales. Sobretodo, no me gusta hablar de lo que sucede en otros países, ya que son sus residentes los que deciden que es mejor para el conjunto (bien común).

Podemos estar en desacuerdo en este tema, pero espero que no nos enojemos. Yo admiro mucho tu pensamiento, tan exquisito, claro y certero.

Saludos.

Bayo

Señor de Xibalba dijo...

Hola:

Comparto la opinión en el sentido que deben existir normas de convivencia social producto de la evolución social, sin embargo, en casos como estos la restricción a la libertad depende de un grupo de personas que sin motivo objetivo (no es producto de la interacción social y por ende es algo impuesto sin basamento) deciden que algo es malo para cierto grupo ¿con qué base? para mí eso es un abuso

Saludos