miércoles, 15 de febrero de 2012

De cómo la Iglesia nos atrasó respecto del acceso a la justicia

Hoy repasaremos un poco cómo la Iglesia influyó directamente en el atraso de los sistemas de justicia de todo el mundo y lo haremos de forma sencilla y práctica:


Algo de historia:

Derivado del libre y sano desarrollo social espontáneo se generó en la antigua Grecia lo que se conoce como sistema acusatorio a través del cual se dirimieron durante siglos los conflictos porque garantizaba los derechos de las partes. Roma conquista Grecia y como mucho de la cultura griega el sistema de justicia es adoptado por aquella. En Roma se mantuvo vigente ya que pregona por el respeto a las garantías de las partes ya que, resumidamente, como principio las personas son inocentes y corresponde a quien acusa la carga de la prueba, basada en hechos no en suposiciones. Asimismo, quien juzga no es quien acusa ni quien debe probar probar lo que se alega. Ambas partes (acusado y acusador) son iguales dentro del proceso, el proceso es de conocimiento público y deben existir indicios suficientes para culpar y condenar. Estas situaciones garantizaban el tratamiento correcto de las personas, no como medios de prueba, sino como sujetos de derechos. Situaciones lógicas, necesarias y de aplicación general que dividía correctamente la ley de las normas religiosas respecto de sus formas de cumplimiento. El mal, daño o perjuicio causado era pagado en esta vida, conforme la norma y juicio igual para todos de modo que se pretende alcanzar la justicia como fin supremo.

Cae Roma y se desarrolla la Iglesia Católica, avanzando en su poder e injerencia. En la Edad Media, al dar paso a las monarquías absolutas, con el auspicio de y en el apogeo de la Iglesia (siglo XIII aproximadamente), dentro del derecho canónico se dan lo que se conoce como sistema inquisitivo. Sale del derecho canónico y se establece como sistema de justicia en los reinos confundidos en mucho con la propia Iglesia, de modo que existían tribunales para juzgar la ley "humana" y otro para juzgar posibles incumplimientos de "ley divina" (nace los tribunales dirigidos a juzgar los errores o delitos contra la fe... la Inquisición), éstos se apoyaban en los primeros para ejecutar sus condenas. Éste sistema es completamente opuesto al sistema acusatorio: por principio se inician los procesos sin necesidad de acusación directa y fundada, sin necesidad de pruebas objetivas ya que era suficiente con la noticia muchas veces anónima, por ello quien acusa se vuelve el juez y es quien prueba dicha acusación. Los procesos son normalmente secretos y es a quien se acusa el que debe probar que de lo que se le acusa no es cierto, es decir que se invierte la carga de la prueba. El acusado se vuelve un objeto dentro del proceso, no existe igualdad entre las partes. Las penas son completamente discordes con la supuesta falta o delito ya que pretende redimir a quien ha incumplido con supuestas normas divinas. Este sistema imposibilita el acceso a la justicia toda vez que no pretende llegar a ella como fin, sino que pretende congraciar supuestos pecados o faltas con la normas religiosas. La Iglesia sumió a la humanidad que controló en la completa inseguridad legal, los derechos de las personas sujetas al proceso inquisitivo eran inexistentes y se partía de la idea de la culpabilidad del acusado.

El resabio.

Pese a que afortunadamente el ser humano logró quitarse el velo de la ignorancia derivado de la religiosidad absurda y total de la Iglesia y que actualmente los procesos inquisitivos solamente se dan en algunos estados teocráticos, el atraso que representó para los sistemas de justicia occidentales fueron de siglos en los después de despertar se tuvo que retomar lo que la Iglesia eliminó: el sistema acusatorio. Desfortunadamente los resabios de siglos de injerencia de la Iglesia continúan en muchos de los procesos de los países occidentales, especialmente los latinoamericanos: etapas procesales secretas, pruebas diligenciadas sin necesidad de contradictorio, testigos secretos y otras situaciones que generan un sistema mixto predominante en nuestras legislaciones.

La historia no nos miente, solo debemos revisarla: la Iglesia atrasó durante siglos los sistemas de justicia con el único fin de mantener su estatus quo, por miedo a perder poder y la necesidad de mantenerse. El sistema inquisitivo solo responde a un fin: el de quien esté en el poder. Como autodenominada "portadora de la verdad absoluta" la Iglesia decidió ser juez y parte y se pasó llevando encima a la humanidad completa. Nos embruteció en sus dogmas, su fe, su misticismo absurdo durante siglos y aún hoy pagamos consecuencias de sus fanatismo y ambición ciega. Nos ha hecho daño y mucho... esta entrada se refiere solo a la justicia pero durante el Oscurantismo, del mismo modo que con el sistema de justicia se censuró y retrasó la ciencia, el arte, las expresiones humanas y todo aquello que para la Iglesia pudiera poner al ser humano en "peligro", pero el peligro es y será cualquier institución que pretenda restringir los derechos que por naturaleza nos corresponde como seres humanos, por el simple hecho de nacer. Somos sujetos de derechos, no objetos místicos ni de uso religioso.

* para ampliar la información se recomienda leer las parte histórica de esta tesis http://www.javeriana.edu.co/biblos/tesis/derecho/dere5/TESIS36.pdf

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y siguen haciendo daño:
http://sexualidad.es.msn.com/blogs/sexo-amores-y-desamores/post.aspx?post=e30880dc-a07f-4f87-8108-4954fc8b6775