jueves, 5 de agosto de 2010

Pare de sufrir, léa libros




Hoy tomé la foto, la he visto varias veces pero no podía fotografiar.
La calcomanía dice Pare de sufrir, léa libros y es una reacción contra la secta de Iglesia Univeral del Reino de Dios que ha entrado con fuerza en muchos países y, con el argumento de dándo es como se recibe, centran sus predicas en peticiones de dinero con el ofrecimiento de un mayor beneficio económico para el baboso, digo... creyente. No está de más decir que el beneficio económico es cierto, pero para los cabecillas de esta banda delincuencial estafadora... ejem, perdón, para los pastores.

Es interesante la propuesta de la calcomanía ya que efectivamente estas sectas tienden a florecer entre las personas más humildes y, aunque pareciera absurdo, entre quienes menos poder adquisitivo tienen. A mayor ignorancia, mayor es el riesgo de caer en manos de estafadores como estos y por ello es importante leer y siendo objetivo, hasta la Biblia nos podría servir para dejar las creencias. Ya lo dijo Pen & Teller en su momento: mientras más lectores objetivos de la Biblia existan, más ateos deberían de haber.

7 comentarios:

Daywalker dijo...

Obvio, leer, pero con actitud crítica...!!!

Si no, se leen el primer manualito de "auto ayuda" que existe y se lo tragan todo.

En un blog una católica critica a su amigo ateo de que "en el fondo él lee mucho más la biblia que ella", claro, se mofa,.. pero no se da cuenta lo inconsecuente que es al no analizar suficientemente el libro pilar de su dogma. ¿O será que no quiere enterarse de algunas cosas y usa el doblepensar orwelliano?

Mar-o dijo...

Excelente método, algunos lo ignoraran, otros les llamará ligeramente la atenció..

En lo posible, con algo más de tiempo libre, voy tomar algunos de esos tantos mensajes de contenido ateo y pensamiento critico, para hacer algunas calcomanias también.

Me encantó la imágen del día.

Saludos

mantkota dijo...

leer la biblia? estamos locos?
es como leer a Tolkien para probar la inexistencia de dios!
no es necesario leer para probar cualquier "inexistencia".

Daywalker dijo...

Como se decía antes "el papel aguanta todo" - ahora quien aguanta es Internet-

Pueden aparecer miles de dogmas o dioses, con sus respectivos escritos que pretenden sustentar o justificar su existencia. Por ello hay que ser un lector crítico, exigir evidencias.

Conozco (lamentablemente) gente dizque muy atea pero cree en ovnis y magufadas. Y de verdad leen muy poco. Prácticamente no quieren leer, aludiendo cualquier motivo. Ok, puedeser que no crean en el Dios de alguna religión "porque no les da la gana", están en su derecho. Pero siguen propensos a creer y seguir ciegamente cualquier otra doctrina, o "volver" a la religión.

Aunque admito que Tolkien y George Lucas son más divertidos que la Biblia.

Señor de Xibalba dijo...

Gracias por los comentarios:

mantkota: por principio es imposible presentar pruebas de la inexistencia como tal.

Para entender el motivo por el cual se "sugiere" leer la Biblia objetivamente, te invito a ver el vídeo de Pen & Teller a que se hace referencia.

Daywalker: completamente de acuerdo contigo y esas creencias se fijan cuando parcializamos la aplicación del pensamiento crítico.

Saludos

mantkota dijo...

A ese principio me refería precisamente: un imposible lógico, una "prueba diabólica", igualmente aplicable a los ovnis.
Supongo que a quien se le haya adoctrinado con la Biblia no le viene mal una relectura crítica. Pero el pensamiento crítico no es fácil de entrenar, y por eso creo que a la mayoría de esas personas le vendrían mejor muchos otros textos: filosóficos, políticos, autoayuda, religiosos (de otras)... pero siempre con actitud crítica, y sobre todo, ávida de seguir leyendo. Os señalo una obra, sin duda crítica con la biblia: "Adiós a dios" de Fernando Montaña Lagos
Personalmente, no creo en un "ateísmo dogmático", es decir, "no lector".
saludos

Daywalker dijo...

Pues... No soy especialista pero pienso que el pensamiento crítico se entrena desde muy pequeño. Sagan comenta en "El Mundo y sus Demonios", que se debe atender a los pequeños preguntones. Si no se sabe la respuesta, tampoco desanimarlos si no instigarlos a investigar a estudiar.

En mis primeros años yo estuve relativamente seguro con mis padres - católicos pero no practicantes. Además ya sabía leer muy bien. Cuando a los 5 años nos mudamos a un barrio recién edificado y entré en contacto con niños de diversas procedencias, ahi fue que conocí los tabúes religioso- supersticioso-populares. Ahi recién conocí de fantasmas, duendes, que las fotos e íconos de santos no se debían maltratar, etc... Osea, caí en "Malpaís".

Y pensar que mi antiguo barrio quedaba cerquísima al Cementerio "El Ángel" y aparte de Gasparín en la tele no vi un solo alma en pena.