lunes, 5 de abril de 2010

Un poema al regreso del descanso

He vuelto y ni cargué ni fuí exorcizado,
regresé después del descanso ganado,
por la injerencia de la Iglesia en el Estado.

A procesiones acudí sin desear,
varado en mí carro sin poder observar,
cuando lo que quería era con mí familia estar.

Poco importa al creyente,
si con su posición intransigente,
ocasiona algún daño o es hiriente.

Todo vale en su mundo de fantasía,
sufrir, morir, matar o estar contínuamente en agonía,
es su vivencia feliz y del día a día.

No tengo más que decir,
solamente vale la penda advertir,
que aquel que venera el sufrimiento,
puede causarlo en cualquier momento.


6 comentarios:

Enrique Arias Valencia dijo...

¡Hola, Señor de Xibalba!

¡Me gusta mucho tu trabajo!

Diego dijo...

Bravo, mi amigo! Muy bueno!

Bayo dijo...

Hola:

¡Genial!

(Ideal para compartirlo)

Saludos.

Bayo

Daywalker dijo...

¿Puedo transmitirlo? mencionando su autoría, claro está.

Saludos.

Señor de Xibalba dijo...

Gracias por los comentarios.

Fue medio en broma pero seguro que lo pueden publicar si lo desean.

Saludos.

asimov dijo...

Estupendo poema.

salu2.