viernes, 22 de enero de 2010

Biblias parlantes para Haití y la mentalidad del creyente


Quería escribir sobre esto desde hace rato pero estuve ocupado con nuestros hilos sobre "milagros" católicos, y aunque aún estoy a la espera de información solicitada a Ricardo Castañon Gomez, tengo que tocar algo que me ha comido los dedos:

Según el periódico Público.es: Un grupo religioso llamado Faith Comes By Hearing, ha enviado, "... según un comunicado en su página web,... a través de la asociación Convoy of Hope 600 dispositivos para transmitir "fe, amor y esperanza ante la catástrofe".

¿La carga del Convoy? no es agua embotellada que tanta falta hace, ni comida enlatada, ni frazadas ni medicinas ni nada mundano que, por cierto, es de mucha ayuda en el mundo... NO, es nada más y nada menos que 600 Biblias audibles, que funcionan con luz solar, eso sí para evitar la compra de baterias, supongo.

Pero eso no es todo ya que según el portavoz del grupo "Necesitan 3.000 dispositivos más. Queremos equipar a los grupos a corto plazo, a los equipos de apoyo, a las iglesias y otros ministerios on la palabra de dios en un formato que la gente pueda usar".

Ante dichas situaciones me vienen a la mente varias ideas (la mayoría con muchas malas palabras). Si algo es seguro es que estos religiosos no tienen ni la más remota idea de lo que en verdad necesita la gente en esta tragedia y, como buenos fanáticos, cegados por sus propias creencias que consideran aplicables a todos sin importarles el credo de cada uno, creen que lo que es bueno para ellos lo es para todos.

Independientemente de la cuestión económica y práctica (cuánto se podría haber comprado en artículos de efectiva necesidad y cuánto podría haber eso ayudado efectivamente en Haití, cuántas vidas), esto es un buen ejemplo de la mentalidad del creyente:

Yo, creyente, tengo la razón absoluta y total en mí creencia. Por ello la aplico a todos sin importar si causo un perjuicio ni evaluar si otros piensan como yo, ya que en caso eso ocurra estoy amparado al actuar de conformidad con lo que me ha ordenado ese ser divino al que adoro y, por lo tanto, estoy exonerado de culpa alguna al actuar en su nombre.

El problema es que cada creyente actúa de acuerdo a su propia creencia y valores subjetivos, propios y variables y, como tales, absurdos si pretenden ser aplicados en cuestiones objetivas, generales o como si fueran inmutables.

Trasladar estas creencias al ámbito externo y considerar tener la razón absoluta en materia religiosa, ha sido la causa de mucho sufrimiento y violencia en el mundo.

Para el común de los lectores parecerá de retardados mentales enviar estos artefactos en vez de artículos que se necesitan verdaderamente y que en las circunstancias de los haitianos pueden marcar la diferencia entre vivir o morir, pero no dudo que estos creyentes, que consideran haber hecho algo bueno, estarán satisfechos y preparando su próximo embarque... igual de satisfechos que un terrorista suicida cuando se inmola en nombre de su dios... o igual de satisfechos que un Testigo de Jehová cuando deja morir a su hijo por no darle una transfusión de sangre... misma satisfacción de haber cumplido con las órdenes de su dios...

(*) Gracias Omar por postear la nota en feisbuc.
Imágen tomada de la pulgasnob.

3 comentarios:

Mar-o dijo...

No hermano, gracias a ti por ampliar la nota, para que pueda llegar a más gente, y quien sabe si se cuela entre los predios cristianos, que son los que más necesitan este tipo de información, a ver si ponen a funcionar su masa encefalica...

Saludos cordiales

Mar_o

Minerva dijo...

Hola Señor de Xibalba.
Se trata de enagenar a la gente para que no se cuestione la existencia de dios.
A raíz de éste lamentable suceso, mucha gente se ha estado haciendo preguntas sobre su existencia.
En mi trabajo inclusive hubo un debate sobre esto, pues duele ver a tanta gente y sobre todo niños sufriendo. ¿Donde está la voluntad de Dios? Según dicen los creyentes que no se mueve una hoja sin su voluntad. Al final del debate, quedaron con un mal sabor de boca, pues para todos fué duro reconocer que no tenían respuestas divinas al hecho.
Un abrazo.

Señor de Xibalba dijo...

Hola amigos, gracias por los comentarios.

Minerva, creo que razones, como las entendemos el común de las personas, es decir basadas en algo de lógica es imposible que existan. Desafortunadamente eso no importa al creyente ya que siempre encuentra la manera de justificar su creencia.

Saludos