lunes, 20 de abril de 2009

Seguimiento: Lugo ¿cuántos hijos más?


... Benigna Leguizamón, de 27, quiere que Lugo también le dé su apellido a uno de sus cuatros hijos, que asegura nació de una relación con el ex líder religioso.


Una nueva posible demanda ya que:

Benigna, acompañada de su hijo, dijo a los periodistas que si Lugo no reconoce como padre a su niño de seis años, exigirá que se realice la prueba de ADN por vía judicial.


¿Por qué Lugo no confiesa, de una buena vez, que el celibato no era precisamente una de sus virtudes?, ¿cuántos más aparecerán?, ¿qué dirán ahora aquellos que lo defendieron?

Espero que con éstos ejemplos las personas empiecen a meditar que NO todos los CURAS SON SANTOS, BUENOS O QUE CUMPLEN CON LO QUE PREDICAN.

Todos son seres humanos, con virtudes y defectos propios de nuestra naturaleza que NO deben ser divinizados como se ha pretendido por la Iglesia.

Afortunadamente dicha actitud, que en otros tiempos fue de mucha utilidad ya que hacía intocables a los curas, actualmente les representa un grave perjuicio por lo que no es de extrañar que empiecen a cambiar su política al respecto.

Agrego un enlace a una excelente entrada del blog El Retorno de los Charlatanes donde explica porqué creemos que algunas personas son capaces, aunque no lo hayan demostrado (efecto halo), que nos puede ayudar con la presente entrada.

4 comentarios:

Marat dijo...

Este hombre es tremendo... Todo un ejemplo de la solidez moral de la Iglesia.

ignorante dijo...

Hombre,¿ahora es cuando se vienen a dar cuenta de que los curas nacieron como niños y luego se hicieron los santos?.La Iglesia siempre nos los ha presentado como seres totalmente distintos a las demás personas,es decir,puros como la nieve y sin deseos normales de cualquier varón normal o sea,cero sexo.Y se descubre ahora que también los hay pederastas.
Y se hacen cruces ante tamaño pecado,que ingenuidad.

It / Señor de Xibalba dijo...

Gracias por los comentarios:

La moral es relativa y variable y resulta obvio que los curas no son más que hombres con falda larga, sin nada divino, pero como antes la Iglesia tenía el poder de mandar a callar a quién quisiera, todos calladitos se miraban más bonitos (y más vivitos).

Ahora eso ha cambiado por lo que empieza a salir a flote toda la podredumbre y se está volviendo en contra de la Iglesia el mantener a los curas en un nivel superior al de los demás hombres.

Estoy seguro que para justificar eso tarde o temprano saldrá algún comunicado diciendo que los curas son, finalmente hombres al igual que todos.

Saludos.

Mónica dijo...

Lo que esta sucediendo con Lugo, debe servir de ejemplo a los santurrones que ninguna religión posee el monopolio de la santidad. Que el que sean padres o rabinos o pastores no les quita lo humano. Ahora, las mamás están de psiquiatrico. ¿Pecar de esa forma? Mínimo con un sacerdote guapo. =)