miércoles, 28 de enero de 2009

Dos manchas más al tigre...


No hay que perder de vista las dos últimas noticias que traen a colación nuevamente las tendencias pedófilas de los representantes de Dios en la Iglesia Católica:

La primera consistente en la denuncia de 70 sordomudos (ahora adultos) que recibieron educación en el Instituto Antonio Provolo de Verona.

Dicho centro "... ofrecía enseñanza gratis y vías de inserción laboral a docenas de niños con problemas de sordera y habla, originarios de familias pobres y campesinas del entonces miserable nordeste italiano.", ¿acaso se puede ser más hijo de puta, que abusar de niños pobres con problemas de sordera y/o habla?

El segundo consiste en el arresto de un Abad en Grecia, acusado de posesión y tráfico de pornografía infantil... uno más.

Ambos casos cumplen con todos los requisitos para ser enviados al cajón del olvido de los actos religiosos aberrantes.


Dos manchas más al tigre...

5 comentarios:

Luis dijo...

Si es que por mucho que intenten demostrar lo contrario (o convencernos de lo contrario) los curas son hombres como todos los demás, con unas necesidades biológicas básicas (sexo incluido). Lo más lamentable de esto es que siempre abusan de los más débiles, que son los más fáciles de controlar. Creo que, como persona, es difícil caer más bajo...

Unknown dijo...

Estos curas deberían ser castrados. Punto. Sin más.

Gracias por el comentario.

Daniel Barona Narváez dijo...

Ser cura, sacerdote o Papa, es como privarte del agua: cuando ya no aguantes la sed, tomarás lo que sea y como sea.
Por supuesto que mi analogía es un poco imperfecta, pero no se me ocurre otra cosa para graficar la actitud antinatural de la Iglesia Católica al obligar a todos los curas a ser castos. Al menos en otros grupos religiosos, los pastores sí se pueden casar y tener familia.
Lo curioso es que las mayores tasas de violaciones y pedofilia entre los diferentes grupos religiosos se encuentran entre los religiosos católicos.
Es un tema que deberían pensar seriamente los señores de la ICAR, aunque no creo que sea de mucha importancia para ellos, por lo que se ve. En lugar de eso, prefieren mantener su dogma inmutable como siempre; prefieren mantener ese nivel de represión a cambiar uno de sus dogmas centrales.
¡Qué actitud tan irracional y terca!

Saludos.

Pablo dijo...

A lo mejor deberían castrarse voluntariamente al tomar los hábitos. Al fin y al cabo la idea es que no usen más ese equipamiento.

A esa propuesta seguro dirían que no, que quieren quedarse como están porque si no la castidad no sería un sacrificio y no valdría de nada.

Unknown dijo...

Gracias por los comentarios.

Lo aberrante es que son niños que confían plenamente en los curas.

Los niños no dudan que son buenos y que son los representantes de Dios en la tierra, lo cual es utilizando por lo curas para abusar de ellos.

Y, que aparte de todo, el Vaticano no haga nada con los curas a pesar de esto... la justicia es aquí y ahora, no hay que esperar infernos falsos. Saludos.