martes, 15 de diciembre de 2009

La actitud acomodada e hipócrita del creyente


En estas fechas andan desaforados creyentes haciendo propaganda religiosa de, cada uno, su versión del supuesto nacimiento de Jesús.

Todos dicen que es tiempo de paz, de concordia y de amor (como si eso no debería ser siempre) y que es época para reflexionar sobre Dios y demás situaciones fantásticas y mágicas... por ello muchos dejan de lado las verdaderas realidades y se sumergen en su mundo de fantasía.

Todos tratan de hacer ver su punto de vista como el único y, como no, tratan de convertirte a la "única religión".

Dicen que Dios es su padre, Jesús su salvador y la Biblia la palabra irrefutable e inmutable del primero, la cual cumplen y es la guía para su vida...

Sin embargo, no conozco a uno sólo de todos estos creyentes que cumpla con la última de las directrices que supuestamente Jesús exigió a aquel que había hecho todo lo que tenía que hacer: Mateo 19:21 "Si quieres ser perfecto, le dijo Jesús, ve, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres: así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme".

Argumento necio del creyente como supuesta excusa del no creyente es que éste último no quiere aceptar a Dios porque le gusta hacer lo que quiere, una especie de libertinaje. Algo falso y absurdo ya que el no creyente se rige por las normas de convivencia social, no religiosas necesariamente, pero ¿el creyente cumple con todo lo bíblico o sólo con lo que le gusta? de ser así sería una actitud acomodada e hipócrita.

Así que a todo aquél creyente que pretenda sermonearme o convencerme o convertirme o algo por el estilo, primero quiero saber si ya cumplió con esto y después, sólo después, tendría la suficiente calidad moral para alegar ser un cumplidor fiel de las Biblia y de las supuestas enseñanzas allí contenidas como para tratar de convencer a otro que lo que cree es lo correcto.

4 comentarios:

Mar-o dijo...

Hipocresía, sinismo y consumismo,la podemos ver durante todo el año entre los seres humanos, que para estas epocas, pueden llegar a su maxima expresión, que por lo general son promovidas desde las iglesias y sus seguidores, hasta el mismo estado.

Haciendo un llamamiento de paz y amor, que se traduce en gastate todo el dinero del año, haciendo regalos, comilonas y viajes forzados, para manifestar tu espiritu navideño.

Y lo peor celebrando un supuesto nacimiento, que considerando lo grandioso y fantastico que ¿fue?, es lo que menos se piensa.

Un saludo

Mar-o dijo...

Cinismo, perdon

Señor de Xibalba dijo...

Lo interesante de todo es que celebran un nacimiento que no existió o, al menos, en esta fecha.

Saludos

Minerva dijo...

Todos dicen que es época de dar y de reflexión.
Los buenos actos deben de darse durante todo el año, sin necesidad de pretextos que a veces rayan en cursilerías como los desfiles navideños. En fin.
Un saludo.