jueves, 23 de abril de 2009

El idiota útil religioso. Parte II.

LA RELIGIÓN ES ALGO PODEROSO. Pocos pueden resistirse a sus encantos y pocos pueden romper de verdad su cerco. Es la sirena que seduce al viajero de paso con canciones de amor y deseo y, una vez que tiene éxito, convierte la mente en piedra. Es una hermosa planta carnívora.

Su atracción es como la de las drogas para un adicto que, queriendo ser libre y feliz, se ve atrapado y desgraciado. Pero la parte más triste de la dependencia es el hecho de que la mayor parte de los participantes son víctimas voluntarias. Creen ser felices. Creen que la religión ha cumplido su promesa y no sienten deseos de buscar en ningún otro sitio. Están profundamente enamorados de su fe y cegados por ese amor, cegadoshasta el punto del sacrificio incondicional.

Extracto del libro: Perder la fe en la fe de Dan Barrer.

Hasta el momento hemos logrado determinar que en las religiones en estudio existen ideas y normas injustas e ilógicas pero que ha fuerza de ser repetidas, han sido aceptadas por los creyentes sin emitir criterio.

Continuando con la entrada anterior cabe mencionar otros principios fundamentales de las religiones son:

5. Existe un alma que es inmortal. Dicha alma inmortal contiene la esencia del ser. Esto es lo que efectivamente debe ser salvado, incluso a costa de la propia vida… total ¿es mejor sufrir acá o sufrir para siempre después de muerto?

Esta situación está sumamente relacionada con:

6. Hay vida después de la muerte que se vive con el alma. Si eres bueno, te irás al Paraíso con Dios. Si eres malo sufrirás castigo eterno en el infierno, con el Diablo.

En ambos casos la única fuente de información es lo que las mismas religiones dicen sustentadas en la Biblia.

7. Dios escoge a ciertas personas para que lo representen en la tierra. Estas personas escogidas deben ser respetadas ya que han sido escogidas por Dios.

Resulta obvio que al solicitarles sus credenciales de representación estas no existirán. Sin embargo para el creyente es algo indudable.

Dependiendo de cada religión habrán otras ideas particulares pero no tenemos ni el tiempo ni es el objetivo estudiar cada una en particular.

Con las mencionadas se ha determinado innegable y efectivamente la falta de pruebas, incoherencias e incluso, injusticias que son aceptadas.


2-Invéntate un enemigo poderoso que amenace la existencia de todos a los que quieras manipular. Llámese capitalísmo, globalización o un Estado opresor de tus viejas y "justas" costumbres.


En el caso de las religiones, ese enemigo poderoso es El Diablo.

Tiene su base en la propia Biblia y está por ella sustentado. Es el mal propiamente dicho, nada en él puede ser bueno y su principal actividad es afrentar a Dios utilizando a sus creaciones. Su único objetivo es ser como Dios y, en venganza de no poder serlo, hace lo posible para que sus creaciones nos vayamos al infierno (lugar al que fuera enviado por Dios) tentándonos con el pecado.

El Diablo es Némesis de Dios. Es tan poderoso que los simples humanos no podemos luchar contra él. Necesitamos a Dios, pero como Dios no viene directamente a ayudarnos debemos utilizar a sus enviados para que ellos nos digan como actuar y porqué hacerlo.

En conclusión: El Diablo, ser poderosísimo, solamente quiere vernos el mal y hará todo lo posible para ello.

Esto es cierto para el creyente, no hay duda de ello. De hecho el Diablo cuenta con una serie de ayudantes (demonios de todo tipo y denominación) que le son fieles y le ayudan a llevar a las almas al infierno.


El creyente considera que El Diablo (a quién nunca ha visto, más que en dibujos o películas) es real y quiere hacerle daño. Es tan terrible que aunque es un espíritu, puede actuar en el mundo real afectándote físicamente, pero eso es lo de menos: cuando mueres, sino haces lo que te dice Dios y sus elegidos, pasarás toda la eternidad sufriendo ¿puede haber algún castigo peor?