lunes, 6 de abril de 2009

El ateísmo debería ser el resultado de un proceso (IV parte y final)



En la tercera parte de este tema hemos podido concluir:


  • Que dios no existe dentro de los seres naturales.
  • Que al no existir dentro de los seres naturales, tuvo que existir otra forma de arribar a la conclusión que existe y, consecuentemente, a la afirmación “dios existe”.
  • Que en la mayoría de casos el conocimiento de dios ha dependido de un intermediario.
  • Que dichos intermediarios no pueden probar que efectivamente dios se haya comunicado con ellos. Por dicho motivo, todo lo que digan respecto de sus ideales divinos, adolecen del mismo vicio que puede achacárseles a ellos mismos como “intermediarios” de dios, es decir, no existe prueba fiable y falsable de dicha intermediación.


Con estas consideraciones es oportuno efectuar el segundo cuestionamiento:

toda vez que dios no aparece dentro del mundo natural y físico ¿en dónde existe dicho dios? ya que en el plano del conocimiento real, falsable y probable no aparece.

La respuesta es constante en todas las creencias: dios no existe en el mundo físico, toda vez que no es un ser físico.

Esta afirmación nos genera y regresa a una interrogante ya efectuada: si dios no es un ente físico y no existe dentro del mundo físico ¿cómo lo conoce el creyente?, ¿cómo el creyente ha logrado conocer a este ser no físico que existe en un mundo no físico para poder afirmar su existencia?

Las respuestas ya han sido tratadas y ninguna satisface como tal, toda vez que no hay modo de determinar la existencia que se alega ya que depende de la preexistencia de “intermediarios” que no constituyen en sí mismos el motivo para considerar la existencia de dios.
Dichos intermediarios puede ser un tercero o incluso el propio creyente con sus experiencias personales, pero en ningún caso existe prueba testable o falsable.

En este punto el creyente puede alegar la existencia de un dios arquetípico o de un dios-idea.

En ambos casos la existencia que podría determinarse si así fuera procedente, sería del propio arquetipo o de la propia idea, pero no de dios como un ser.

En este caso la afirmación ya no sería la misma es decir: dios existe, sino que variaría a ser: el arquetipo de dios existe o la idea de dios existe. Acá habrá que determinar, mediante un razonamiento propio y específico la existencia del arquetipo o de la idea pero al caso en concreto, es decir la afirmación dios existe, no es relevante.

Hasta el momento se ha delimitado y considerado la existencia de dios de la forma más sencilla posible para establecer que no existe un motivo para considerarla cierta y, por dicho motivo, se puede concluir que la afirmación dios existe no constituye una premisa indiscutible, indefectible, probada, única o existente, por lo que puede y debe ser negada.

En este orden de ideas la posición de negación a la afirmación dios existe es sustentada, objetiva y producto de un razonamiento lógico y estructurado. Por dicho motivo, la reacción a la afirmación es una consecuencia directa de la misma. Derivado de ello y siguiendo el mismo modo de razonamiento que se planteó al inicio del tema:

Se ha evaluado la afirmación: dios existe y se ha podido determinar que dios sería un ser no físico y no natural.

El resultado de la evualuación es que dicha afirmación es un absurdo, porque:

  • No existe ninguna definición de dios que podamos evaluar. La afirmación dios existe depende de la creencia o ideas de cada individuo de qué es dios, por lo que efectivamente podríamos concluir que existen creencias que afirman que dios existe, más no afirmar que dios existe;
  • No existe ningún motivo para considerar que las “cualidades” o “calidades” de dios existen. Además de ser variables de creencia en creencia, no existe ningún ser que pueda servirnos de comparación para poder concluir la posible existencia de un ser con una sola de dichas características. Aunado da ello, muchas de ellas son contradictorias entre sí mismas y excluyentes por lo que resultaría absurda la existencia de un ser contradictorio en sí mismo;
  • No existe ninguna prueba testable y falsable de dios;
  • No existe ninguna prueba que dios exista en el mundo físico;
  • No existe ninguna prueba que exista un mundo no físico en donde precisamente dios sí existe;
  • No existe prueba que dios se haya comunicado de cualquier forma con los seres humanos, por lo que no existe prueba tampoco que los intermediarios de dios en verdad lo sean.

Derivado de todo ello resulta procedente negar la afirmación dios existe.

También es procedente concluir que la negación de la afirmación no se basa en creencias, fe o algo parecido, sino que se deriva de un proceso de razonamiento que concluirá en la negación el cual puede ser amplio, esquematizado y plenamente consciente, como el presente caso o empírico e intuitivo, pero que necesariamente sopesará los pros y contra de la afirmación y llegará a la conclusión: dios no existe.

3 comentarios:

mar-o dijo...

Excelente conclusión, tenemos a la mano gran cantidad de material que no proponen ese tipo de razonamientos, su aporte no viene porsupuesto a ser más, sino mas bien, un motivo más que nos lleve a reflexionar, que podamos cuestionar cara a cara nuestras creencias...es lamentable que este tipo de trabajos no tengan una mayor divulgación en los diferentes medios comnucación, que puedan llegar a los que aun estan atados a creencias sin base, creencias absurdas, más lamentable es que, con todo y poder hacer este tipo de exposiciones a la gran cantidad de creyentes y mostrar las tantas evidencias que existen que descartar toda intervención divina al hecho de nuestra existencia, a muchos le es suficiente sus sensaciones internas y se limitan a obedecer las advertencias que tanto se mencionan en sus libros sagrados y que las autoridades de su iglesia le recuerdan a cada momento, del no hacer caso a su razón, a su libertad de pensamiento, por estupidamente considerar esas ideas obra del mismo demonio.

Gracias por esta y todas sus publicaciones.

Saludos cordiales.

mar-o dijo...

Excelente conclusión, tenemos a la mano gran cantidad de material que nos proponen ese tipo de razonamientos, su aporte no viene porsupuesto a ser más, sino mas bien, un motivo más que nos lleve a reflexionar, que podamos cuestionar cara a cara nuestras creencias...es lamentable que este tipo de trabajos no tengan una mayor divulgación en los diferentes medios comunicación, que puedan llegar a los que aun estan atados a creencias sin base, creencias absurdas. Más lamentable es que, con todo y poder hacer este tipo de exposiciones a la gran cantidad de creyentes y mostrar las tantas evidencias que existen que descartan toda intervención divina al hecho de nuestra existencia, a muchos le es suficiente sus sensaciones internas y se limitan a obedecer las advertencias que tanto se mencionan en sus libros sagrados y que las autoridades de su iglesia les recuerdan a cada momento, del no hacer caso a su razón, a su libertad de pensamiento, por estupidamente considerar esas ideas obra del mismo demonio.

Gracias por esta y todas sus publicaciones.

Saludos cordiales.

corregido.

It / Señor de Xibalba dijo...

Gracias por el comentario.

Espero que sirva de algo, sobre todo para aquellos que no están muy claros sobre creer o dejar de hacerlo y porqué.

Saludos.